Ir al contenido principal

¿Cuándo ser guarro no está mal visto?

A cualquier persona que nos consideramos más o menos educados no se nos ocurriría hacer ciertas cosas que nos parecen tercermundistas, "cerdadas", vamos. Por ejemplo, no esparcimos la basura de casa por la calle. No defecamos en  medio de la acera. Es más, si viéramos a alguien haciéndolo nos sentaría fatal. Sin embargo, cada uno tenemos el listón en un punto. ¿Qué quiero decir? Que es habitual ver como un fumador tira, tranquilamente la colilla al suelo cuando ha acabado. Y es, tristemente, también normal ver cómo en cualquier parque de España  unos padres sentados tranquilamente en un banco comiendo pipas y dejando un absoluto desastre de cáscaras en el suelo con toda normalidad. No sólo se provoca un ensuciamiento innecesario, sino que se genera un nefasto ejemplo a los niños. Y aún, alguno de esos "ensuciadores compulsivos" despotricará contra el ayuntamiento de turno porque los servicios de limpieza no actúen más. Necesitarían uno detrás de cada uno para compensar tanta guarrería.

Está claro que a veces el vivir en comunidad supone realizar ciertos esfuerzos, e incluso sacrificios, pero cuando el ser socialmente correcto cuesta tan poco como el tirar las cáscaras de pipas a una bolsa o la colilla a una papelera no parece nada lógico que una persona civilizada no lo haga. El daño que se causa a cambio de ahorrarnos ese minúsculo trabajo no es sólo una cuestión de limpieza: afecta a la autoestima social. Nos acostumbramos a vivir entre suciedad y eso nos transmite el mensaje de que no merecemos algo mejor.

Tengamos en cuenta esos pequeños detalles, que no cuestan nada pero que causan mucho daño social.

Entradas populares de este blog

Sobre vallas, muros e inmigrantes

Ya he manifestado alguna vez que me gustaría que el mundo fuera un solo territorio, donde todos pudiéramos ir de uno a otro sitio sin más. Me parece absurdo que existan aún los países, con toda la desigualdad e injusticias que esto provoca (bueno, esto sumado a las religiones y el ansia de poder). 


Foto: Wikipedia

El caso es que hoy en día esto no es así. España tiene tratado con Europa respecto a libre circulación pero no lo tiene con los países de África. Un africano no puede entrar en España sin más: o es turista o tiene que tener los permisos correspondientes (igual que un español no puede ir a vivir a un país africano porque sí). Insisto en que creo que esto no es justo, pero es así. La cuestión es, ¿ponemos impedimentos o no para que entre el que quiera?

Yo entiendo que si lo que dice la ley es que no pueden entrar, lo normal y lógico es que se pongan los medios para que no lo hagan. Y los medios son vigilancia, muros, vallas o lo que sea. Y me parece una hipocresía criticarlo. Es …

¡Rápido, comparte, retuitea, whatsappéalo!

Hemos estado inmersos en campaña electoral, con todo lo que eso significa: un montón de políticos intentando tirar piedras contra cualquier tejado habido y por haber y un montón de fieles que lo hacen sin parar ni un minuto a pensar. Si una publicación habla bien de mi líder es cierta, si habla mal del enemigo, es cierta. Si el enemigo publica algo, rápidamente hay que contrarrestar.

Está claro que en mi caso la cosa es más fácil porque, como ya comenté, no soy de nadie, por lo que no me debo a nadie. Tengo mis propias ideas y no me veo obligado a defender ni atacar a nadie.


La prensa suele manipular la información, pero en este caso fue la manipulada, haciendo circular un supuesto photoshopeo en la portada de ABC

¿Un tuit? Compruébalo. Es facilísimo crear un falso pantallazo...
Pero lo peor de todo es cuando en ese afán defensor/atacante vemos como se promueven en redes sociales continuamente memes, pantallazos o noticias publicadas en veteasaberdóndesin comprobar si son o no ciertas. Da…

¿Actitud? Aprendamos de Japón

Yo creo que quien más quien menos en estos días hemos comentado lo increíble que es la actitud de los japoneses ante uno de los mayores desastres que se recuerdan. Y creo que no nos deberíamos quedar en la mera anécdota de decir "estos japoneses son la leche". Podemos comentar como anécdota el ver cómo vienen de turismo con sus cámaras y sus sonrisas o cómo duermen en esos "nichos" tan peculiares. Pero ver de qué manera  tienen arraigados unos valores profundísimos que les permiten no caer en la vulgaridad en los peores momentos, es algo que me pone la carne de gallina.

Es muy fácil mantener la buena actitud cuando las cosas van bien. Tambíén es sencillo tener coraje y sangre fría cuando otra persona pasa por un problema (damos consejos y somos un poco "gurús") pero es igualmente fácil vernos caer en la histeria, la depresión, el desánimo, la pereza, la insolidaridad o el egoísmo (y a veces, precisamente esos "gurús de la actitud" son los primer…