Ir al contenido principal

Facebook: ¿lealtad obligada o deseada?

El otro día decidí completar mejor mi  perfil de Facebook. Para ello comencé a poner qué grupos musicales me gustan. También rellené algunos Gustos e intereses que tengo. Sorprendentemente, de repente me vi hecho fan de un montón de páginas de grupos musicales y otras cuantas de cosas varias sin habérmelo preguntado. Resulta que al decir que me gustaba mi familia me estaba suscribiendo a un grupo llamado así, o al decir que me gustaba el campito me hice fan de esa página.

Pues bien, sres. de Facebook. Me parece una tomadura de pelo. Que me guste un grupo musical no quiere decir que me quiera hacer fan de su página, pero mucho menos quiero ser fan de una página que se llame ir con mis amigos a bailar. Para eso, me gustaría que me preguntaras ¿Quieres ser fan de ...? o algo así, no que lo hagas a traición y lo publiques en los muros de todos mis amigos.

Y éste es sólo un ejemplo de cómo en muchas ocasiones un "poderoso" sitio ignora los derechos básicos de sus usuarios. No estoy sugiriendo que tu política esté variando continuamente según los usuarios vayan quejándose pero, desde luego, si quieres ser el número uno en lo que sea (y mantenerte) no debes nunca ignorar a quien te ha posicionado donde estás.

Está claro que voy a seguir en FB. Me permite estar en contacto con amigos y familia de una forma sencilla y, mejor aún, me ha posibilitado retomar relaciones que hacía años que estaban perdidas. Pero cuidado, sólo estoy en Facebook porque es donde está todo el mundo, y yo si fuera FB me preocuparía mucho por esto: no es lo mismo tener usuarios fieles por convicción que tenerlos por necesidad.

Cuando en la antigüedad (hoy en día aún en algunos países aún ocurre y, aún más triste, en poblaciones españolas regidas por fundamentalistas) un ciudadano era leal a su gobernante o su religión lo hacía por miedo en la mayor parte de los casos. Esto provocaba continuos cambios, rebeliones, revoluciones, etc. en cuanto los ciudadanos podían. Eran fieles pero deseaban dejar de serlo. Pues eso me pasa muchas veces con FB. Soy fiel, pero en muchas ocasiones desearía que apareciera la alternativa y derrocar a este tirano, que se preocupa poquito de sus "súbditos", que cambia las normas cuando le viene en gana sin avisar, que no contesta a ninguna pregunta, duda o reclamación.

Así que aviso a los tiranos 2.0: tus súbditos lo serán por siempre si te preocupas por ellos, pero desearán abandonarte en cuanto aparezca otro más guapo (y lo hará, créeme) como los menosprecies. Nadie debería querer tener un montón de seguidores insatisfechos: vivirás con la espada de Damocles siempre en tu cabeza.

Entradas populares de este blog

Fundación Sandra Ibarra y Pablo Herreros, cuando las piezas encajan

¿Qué tendrá el cáncer que sólo mencionarlo nos tensa y nos pone en estado de alerta? Supongo que la diferencia con la malaria o la situación de Siria es que, de una u otra manera, el cáncer es una lacra que todos tenemos cerca, ya sea personalmente o en algún ser cercano. La buena noticia es que cada día se avanza más en su lucha (aunque queda un montón que hacer en la parte de alimentación y actitud mental, esenciales, según creo yo, para su prevención y curación).

Reconozco que no conocía la fundación Sandra Ibarra, que apoya a enfermos de esta enfermedad desde hace años. Sandra ha superado 2 cánceres en su vida y su lucha es ahora la de apoyar a los enfermos, no sólo desde el prisma médico sino desde todos los puntos de vista: personal y social incluidos. Merece la pena que te informes sobre su excelente labor.





A quien sí conocía es a Pablo Herreros. Aparte de conocerlo personalmente ya me sorprendió gratamente con su libro El poder es de las personas del que ya hablé hace...¡5 años!…

"El poder está en las personas" de Pablo Herreros, mi crítica

Conozco a Pabloalgo. Es que no soy de los que porque nos seguimos en twitter y nos hemos visto en unos cuantos eventos ya digo que somos muy amigos, pero sí es verdad que es uno de esos tipos que me cae bien y me ha gustado las veces que hemos cambiado alguna palabra. El caso es que me envió su libro y me lo he leído. Ya, no es un gran logro, pero hacía muuuucho que no me leía un libro en papel (sí, de esos, cómo los de antes), tengo alguno en lista de espera y siempre me da pereza (por cierto, Pablo ¿aún no lo tienes en edición digital? Eso sí que es raro)





El caso es que imaginé que sería un libro más de cosas modernas (Internet, redes sociales, etc.). Lógicamente conocía el famoso caso de La Noria, aunque no llegué a conocer nunca ese programa (ya, eso dicen todos, pero yo veo poquísimo la tele y menos aún Tele5) y me temía un monográfico sobre ello. Bueno, aún así, por el detalle de habérmelo  mandado y porque, como he dicho, Pablo me cae bien, me lo he leído.




Y aquí están mis conc…

Sobre vallas, muros e inmigrantes

Ya he manifestado alguna vez que me gustaría que el mundo fuera un solo territorio, donde todos pudiéramos ir de uno a otro sitio sin más. Me parece absurdo que existan aún los países, con toda la desigualdad e injusticias que esto provoca (bueno, esto sumado a las religiones y el ansia de poder). 


Foto: Wikipedia

El caso es que hoy en día esto no es así. España tiene tratado con Europa respecto a libre circulación pero no lo tiene con los países de África. Un africano no puede entrar en España sin más: o es turista o tiene que tener los permisos correspondientes (igual que un español no puede ir a vivir a un país africano porque sí). Insisto en que creo que esto no es justo, pero es así. La cuestión es, ¿ponemos impedimentos o no para que entre el que quiera?

Yo entiendo que si lo que dice la ley es que no pueden entrar, lo normal y lógico es que se pongan los medios para que no lo hagan. Y los medios son vigilancia, muros, vallas o lo que sea. Y me parece una hipocresía criticarlo. Es …