Ir al contenido principal

¿Te he hecho una foto? Pues ya es pública

Foto libre de pixabay

Cada  día es más habitual ver personas publicando fotos de grupos de todo tipo en diferentes ocasiones. Yo, que suelo acudir a eventos de diferentes tipos (social media, bloggers, premios varios, presentaciones, etc.), entiendo que si poso para un photocall (cachis, no sé si hay equivalente en español) o para el fotógrafo del evento estoy autorizando tácitamente a que se publique luego. Lógico. Pero no hablo de esas fotos, hablo de las de amigos, compañero, familia... Se realizan fotos, como se ha hecho toda la vida, y alguien decide subirlas a su red social favorita sin preguntar al  resto si le importa o no. A mí, particularmente, me trae sin cuidado; no soy de los que publican cada cosa que hace, pero tampoco me preocupa que se sepa dónde he estado. Pero hay personas que prefieren guardar su intimidad, e incluso muchos de ellos que ni siquiera están en redes sociales. ¿Creéis que tenemos derecho a publicar sus fotos con todo lo que conlleva (que todo el mundo sepa dónde han estado, con quién, etc.) sin pedirles permiso? 


Y no hablo del tema legal, que complicaría aún más la cosa. Si una foto se toma en un sitio público puedes tener derecho a publicarla, pero si es en un sitio privado, además de a la ética estarías infringiendo la ley. Todo ello se multiplica en el caso de las fotos de menores: ahí la infracción es absoluta sin el permiso de ambos padres o tutores.

El caso es que este tema lo he hablado con diferentes personas y he recibido diferentes opiniones, pero la mía es muy clara: si vas a publicar fotos en alguna red social en la que aparecen otras personas, asegúrate de que a esas personas no les importa

Es curioso que facebook (o la RRSS que sea) te permite establecer tu nivel de privacidad y elegir quién ve lo que publicas, y ha sido atacada y criticada cuando se ha sospechado que no lo respetaba, y resulta que ahora vas tú e impones TU nivel de privacidad a tus amigos, familiares o incluso desconocidos porque sí. Ni que decir tiene que si las fotos o vídeos además denigran o humillan a la otra persona, lo tuyo es para hacértelo ver (aparte e que tiene delito de cárcel). Ya, ya imagino que quien lo hace no lo hace con mala intención e incluso puede que yo alguna vez haya dado por sentado que a alguien no le importaría y he molestado a alguien. 

A mí no me importa que si hemos estado en algún sitio juntos publiques nuestra foto conjunta, pero te aseguro que hay muchísima gente que opina de otra manera. Si estás con tu grupo de personas que sabes que no hay problema, perfecto, pero si no ¿qué tal preguntar si quiere que publique esta foto en facebook/instagram/snapchat/laquesea. Es fácil, y es una muestra de respeto y cariño. 

¿Cómo lo ves tú?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Fundación Sandra Ibarra y Pablo Herreros, cuando las piezas encajan

¿Qué tendrá el cáncer que sólo mencionarlo nos tensa y nos pone en estado de alerta? Supongo que la diferencia con la malaria o la situación de Siria es que, de una u otra manera, el cáncer es una lacra que todos tenemos cerca, ya sea personalmente o en algún ser cercano. La buena noticia es que cada día se avanza más en su lucha (aunque queda un montón que hacer en la parte de alimentación y actitud mental, esenciales, según creo yo, para su prevención y curación).

Reconozco que no conocía la fundación Sandra Ibarra, que apoya a enfermos de esta enfermedad desde hace años. Sandra ha superado 2 cánceres en su vida y su lucha es ahora la de apoyar a los enfermos, no sólo desde el prisma médico sino desde todos los puntos de vista: personal y social incluidos. Merece la pena que te informes sobre su excelente labor.





A quien sí conocía es a Pablo Herreros. Aparte de conocerlo personalmente ya me sorprendió gratamente con su libro El poder es de las personas del que ya hablé hace...¡5 años!…

"El poder está en las personas" de Pablo Herreros, mi crítica

Conozco a Pabloalgo. Es que no soy de los que porque nos seguimos en twitter y nos hemos visto en unos cuantos eventos ya digo que somos muy amigos, pero sí es verdad que es uno de esos tipos que me cae bien y me ha gustado las veces que hemos cambiado alguna palabra. El caso es que me envió su libro y me lo he leído. Ya, no es un gran logro, pero hacía muuuucho que no me leía un libro en papel (sí, de esos, cómo los de antes), tengo alguno en lista de espera y siempre me da pereza (por cierto, Pablo ¿aún no lo tienes en edición digital? Eso sí que es raro)





El caso es que imaginé que sería un libro más de cosas modernas (Internet, redes sociales, etc.). Lógicamente conocía el famoso caso de La Noria, aunque no llegué a conocer nunca ese programa (ya, eso dicen todos, pero yo veo poquísimo la tele y menos aún Tele5) y me temía un monográfico sobre ello. Bueno, aún así, por el detalle de habérmelo  mandado y porque, como he dicho, Pablo me cae bien, me lo he leído.




Y aquí están mis conc…

Yo, y ¿mis circunstancias?

A veces, es bueno poner las cosas en su contexto, y compararse antes de quejarse. Un ejemplo, mi vida comparada con la de otra persona real, con la que tengo mucho paralelismo:

- PERSONAJE X: 
Nació en una familia de cinco hermanos y un único sueldo en casa. Por ello, siempre estaban achuchados de dinero y nunca disfrutó de los privilegios que otros tuvieron (buenos colegios, estudios en el extranjero, posibilidad de negocio con capital familiar...)Por un accidente, perdió la posibilidad de seguir estudiando la carrera que había comenzadoSe metió en un negocio de multinivel que le desenfocó durante años de otras posibles oportunidades de negocio o emprendimientoSe casó, pero a los 5 años se separó teniendo que quedarse al cargo de sus dos hijas solo. Como además estaba en bancarrota financiera mantenía un pluriempleo, y su vida se limitaga a trabajar y cuidar de sus hijosMontó con un amigo un negocio que resultó ruinoso y en el que él prácticamente tenía que hacerlo todo porque su soci…