Ir al contenido principal

Apegos.. ¿para qué?

Casi todos hemos oído a estas alturas hablar de la tendencia a tener apegos que tenemos los seres humanos, especialmente los que vivimos en lo que llamamos Occidente. Ese hábito que nos hace adherir nuestros sentimientos a causas externas: somos felices mientras tengamos una serie de cosas/personas/situaciones/climas/etc., y dejamos de serlo en cuanto lo perdemos. En los niños pequeños, nos puede hacer hasta gracia, pero en realidad no tiene ninguna.




A nivel individual, lo vemos con los dramas que se viven ante la pérdida de una persona, el incendio de una casa, cuando nos roban... Cualquiera de éstas circunstancias no deberían afectar en absoluto a nuestros sentimientos, puesto que son hechos que ocurren fuera de nosotros, pero desgraciadamente tenemos la tendencia a darle el control.

A gran nivel, nos encontramos con las ansias conquistadoras, el deseo de tener (más territorio, más petróleo, más importancia...), lo que nos obliga a meternos en una vorágine de conseguir.

El problema principal es que esto nos suele convertir en insaciables: nada es suficiente. Lo que tenemos, lo damos por sentado e inmediatamente deseamos tener otras cosas.



Los que me conocéis, sabéis que no abogo por la pobreza. Me gusta tener cosas, disfrutar de comodidades.  También me encanta la gente, relacionarme con personas de todo tipo, ampliar mi círculo de contactos. La gran diferencia reside en no necesitar esas cosas o personas para ser feliz., sino aprovecharlas mientras las tenemos, sin echarlas de menos cuando nos faltan.





Fácil. Es una decisión. Posiblemente, una de las mejores decisiones que puedas tomar en tu vida.

Entradas populares de este blog

Actitud en el trabajo: o tienes o no, No depende de tu empleo

Todas las mañanas suelo salir de casa entre 7 y 7:30. En invierno es de noche aún. Unos días llueve, otros días hace viento. Y casi siempre la veo. No sé cómo se llama. Es una chica joven (ya, para mí cualquiera con menos de 106 años lo es, pero ésta debe tener menos de 40). Es menuda, delgadita. No para, está concentradísima en su trabajo. Es barrendera. Barre la calle pero parecería que lo está haciendo con su casa y que la está preparando para una visita importante. Desprende una cantidad de energía tremenda. Se esfuerza en hacerlo bien. Y no, no creo que sea por miedo a que alguien esté supervisándola. Lo hace siempre. Es su forma de ser

Y es que cuando alguien tiene buena actitud, ni siquiera un trabajo de funcionario puede con él. Realmente esta chica debe de hacer el doble de trabajo que la mayoría de sus compañeros, pese a ganar lo mismo. Y alguien puede pensar ¡qué tonta! ¿Seguro? ¿Crees que por hacer el doble de trabajo se desgasta el doble, o se siente más cansada? No lo cre…

Sobre vallas, muros e inmigrantes

Ya he manifestado alguna vez que me gustaría que el mundo fuera un solo territorio, donde todos pudiéramos ir de uno a otro sitio sin más. Me parece absurdo que existan aún los países, con toda la desigualdad e injusticias que esto provoca (bueno, esto sumado a las religiones y el ansia de poder). 


Foto: Wikipedia

El caso es que hoy en día esto no es así. España tiene tratado con Europa respecto a libre circulación pero no lo tiene con los países de África. Un africano no puede entrar en España sin más: o es turista o tiene que tener los permisos correspondientes (igual que un español no puede ir a vivir a un país africano porque sí). Insisto en que creo que esto no es justo, pero es así. La cuestión es, ¿ponemos impedimentos o no para que entre el que quiera?

Yo entiendo que si lo que dice la ley es que no pueden entrar, lo normal y lógico es que se pongan los medios para que no lo hagan. Y los medios son vigilancia, muros, vallas o lo que sea. Y me parece una hipocresía criticarlo. Es …

¿Te he hecho una foto? Pues ya es pública

Cada  día es más habitual ver personas publicando fotos de grupos de todo tipo en diferentes ocasiones. Yo, que suelo acudir a eventos de diferentes tipos (social media, bloggers, premios varios, presentaciones, etc.), entiendo que si poso para un photocall (cachis, no sé si hay equivalente en español) o para el fotógrafo del evento estoy autorizando tácitamente a que se publique luego. Lógico. Pero no hablo de esas fotos, hablo de las de amigos, compañero, familia... Se realizan fotos, como se ha hecho toda la vida, y alguien decide subirlas a su red social favorita sin preguntar al  resto si le importa o no. A mí, particularmente, me trae sin cuidado; no soy de los que publican cada cosa que hace, pero tampoco me preocupa que se sepa dónde he estado. Pero hay personas que prefieren guardar su intimidad, e incluso muchos de ellos que ni siquiera están en redes sociales. ¿Creéis que tenemos derecho a publicar sus fotos con todo lo que conlleva (que todo el mundo sepa dónde han estado,…