Ir al contenido principal

Apegos.. ¿para qué?

Casi todos hemos oído a estas alturas hablar de la tendencia a tener apegos que tenemos los seres humanos, especialmente los que vivimos en lo que llamamos Occidente. Ese hábito que nos hace adherir nuestros sentimientos a causas externas: somos felices mientras tengamos una serie de cosas/personas/situaciones/climas/etc., y dejamos de serlo en cuanto lo perdemos. En los niños pequeños, nos puede hacer hasta gracia, pero en realidad no tiene ninguna.




A nivel individual, lo vemos con los dramas que se viven ante la pérdida de una persona, el incendio de una casa, cuando nos roban... Cualquiera de éstas circunstancias no deberían afectar en absoluto a nuestros sentimientos, puesto que son hechos que ocurren fuera de nosotros, pero desgraciadamente tenemos la tendencia a darle el control.

A gran nivel, nos encontramos con las ansias conquistadoras, el deseo de tener (más territorio, más petróleo, más importancia...), lo que nos obliga a meternos en una vorágine de conseguir.

El problema principal es que esto nos suele convertir en insaciables: nada es suficiente. Lo que tenemos, lo damos por sentado e inmediatamente deseamos tener otras cosas.



Los que me conocéis, sabéis que no abogo por la pobreza. Me gusta tener cosas, disfrutar de comodidades.  También me encanta la gente, relacionarme con personas de todo tipo, ampliar mi círculo de contactos. La gran diferencia reside en no necesitar esas cosas o personas para ser feliz., sino aprovecharlas mientras las tenemos, sin echarlas de menos cuando nos faltan.





Fácil. Es una decisión. Posiblemente, una de las mejores decisiones que puedas tomar en tu vida.

Comentarios

  1. ¿fácil? será para ti. Yo, la verdad, lo veo tan difícil...

    ResponderEliminar
  2. Este es uno de los pilares básicos del Budismo y en mi opinión no es tan fácil de conseguir. Cada vez veo que más personas inteligentes toman sus conceptos para conducirse a la felicidad. Es darse cuenta que todo lo que un@ necesita esta dentro de la mente, es en parte... la iluminación. Se confunde con la pasividad y la inacción. Es cuestión de entrenamiento en meditación para luchar contra 3.500 millones de años de evolución en la que el apego ha sido factor esencial para la supervivencia animal. Un factor que nos ha cincelado y está grabado a fuego en nuestros genes, egoístas por naturaleza.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Totalmente de acuerdo... salvo en lo de "fácil de conseguir" ;)

      Creo que lo bueno es que todos tenemos la capacidad de cambiar, si realmente lo decidimos. En este caso, los apegos son causa de insatisfacción e infelicidad para la mayoría de la gente la mayoría del tiempo.

      Si simplemente disfrutamos y agradecemos lo que tenemos en vez de echar de menos lo que no tenemos, nuestra vida es mucho mejor, sin duda.

      Eliminar
  3. ... total, de este mundo nos vamos a ir sin nada... ;-)

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Fundación Sandra Ibarra y Pablo Herreros, cuando las piezas encajan

¿Qué tendrá el cáncer que sólo mencionarlo nos tensa y nos pone en estado de alerta? Supongo que la diferencia con la malaria o la situación de Siria es que, de una u otra manera, el cáncer es una lacra que todos tenemos cerca, ya sea personalmente o en algún ser cercano. La buena noticia es que cada día se avanza más en su lucha (aunque queda un montón que hacer en la parte de alimentación y actitud mental, esenciales, según creo yo, para su prevención y curación). Reconozco que no conocía la fundación Sandra Ibarra , que apoya a enfermos de esta enfermedad desde hace años. Sandra ha superado 2 cánceres en su vida y su lucha es ahora la de apoyar a los enfermos, no sólo desde el prisma médico sino desde todos los puntos de vista: personal y social incluidos. Merece la pena que te informes sobre su excelente labor. A quien sí conocía es a Pablo Herreros . Aparte de conocerlo personalmente ya me sorprendió gratamente con su libro El poder es de las personas  del que ya hab...

Actitud en el trabajo: o tienes o no, No depende de tu empleo

Todas las mañanas suelo salir de casa entre 7 y 7:30. En invierno es de noche aún. Unos días llueve, otros días hace viento. Y casi siempre la veo. No sé cómo se llama. Es una chica joven ( ya, para mí cualquiera con menos de 106 años lo es, pero ésta debe tener menos de 40 ). Es menuda, delgadita. No para, está concentradísima en su trabajo. Es barrendera. Barre la calle pero parecería que lo está haciendo con su casa y que la está preparando para una visita importante. Desprende una cantidad de energía tremenda. Se esfuerza en hacerlo bien. Y no, no creo que sea por miedo a que alguien esté supervisándola. Lo hace siempre. Es su forma de ser Y es que cuando alguien tiene buena actitud, ni siquiera un trabajo de funcionario puede con él. Realmente esta chica debe de hacer el doble de trabajo que la mayoría de sus compañeros, pese a ganar lo mismo. Y alguien puede pensar ¡qué tonta!  ¿Seguro? ¿Crees que por hacer el doble de trabajo se desgasta el doble, o se siente más cansada? ...

¿Te he hecho una foto? Pues ya es pública

Foto libre de pixabay Cada  día es más habitual ver personas publicando fotos de grupos de todo tipo en diferentes ocasiones. Yo, que suelo acudir a eventos de diferentes tipos (social media, bloggers, premios varios, presentaciones, etc.), entiendo que si poso para un photocall (cachis, no sé si hay equivalente en español) o para el fotógrafo del evento estoy autorizando tácitamente a que se publique luego. Lógico. Pero no hablo de esas fotos, hablo de las de amigos, compañero, familia... Se realizan fotos, como se ha hecho toda la vida, y alguien decide subirlas a su red social favorita sin preguntar al  resto si le importa o no . A mí, particularmente, me trae sin cuidado; no soy de los que publican cada cosa que hace, pero tampoco me preocupa que se sepa dónde he estado. Pero hay personas que prefieren guardar su intimidad , e incluso muchos de ellos que ni siquiera están en redes sociales. ¿Creéis que tenemos derecho a publicar sus fotos con todo lo que conlleva (que...