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Mi receta para salir de la crisis... ¡toma ya!

Ya, suena súper pretencioso. Lo es, pero no quería dejar de  poner las cositas básicas que se me ocurren y que las veo tan obvias que no entiendo como no se hacen, al menos alguna. Seguramente ahondando técnicamente alguna sea inviable, y alguno me las pueda rebatir, pero ahí van:

EMPLEO
- Trabajo para todos. Exacto, no desempleo para todos, sino trabajo para todos. El Estado debería garantizar que todo el que no tenga un trabajo que lo mantenga y quiera, podrá trabajar para el Estado, en el ámbito en que sea más competente. Sí, esto sustituiría al subsidio por desempleo y todos los subsidios, PER, ayudas y demás fugas de capital de las arcas públicas. Si cuando alguien se queda sin trabajo sabe que el Estado le va a proporcionar uno, con un sueldo básico, se consiguen varias cosas:
  • Se elimina el concepto de "tomarse un año sabático" (o dos). ¿Cuántas personas quedan en paro y  como van a cobrar sin trabajar no tienen ninguna prisa por buscarse algo?. Es humano, claro, pero crea el problema añadido de que dos años después estás más fuera de juego aún, a no ser que aproveches para reciclarte.
  • Se aprovecha para impulsar la calidad del país. Toda esta gente arreglando obra pública, desatascando papeleo en instituciones, dando ayuda social,..
  • Preservamos la autoestima. La persona que está en paro forzoso ve como cada día tiene menos confianza en sí mismo, y eso es un daño tremendo.
  • Se elimina el trabajador encubierto. ¿Cuánta gente hay cobrando el paro y, a la vez, realizando trabajos remunerados en negro? Mucha, muchísima.
    - Generemos empleo ayudando a las empresas: no sé cómo alguien puede pensar que abaratar el despido sirve para generar empleo. Y no sé cómo los sindicatos repiten hasta la saciedad (hasta convencer a muchísima gente) que la empresa es la enemiga del trabajador. Lo que de verdad serviría es ayudar a las empresas a crear puestos de trabajo: subvención de la SS de la empresa el primer año, ayuda sobre el sueldo, préstamos para emprendedores, ayuda a los autónomos, etc. El problema de las empresas es que incorporar a alguien a su plantilla produce un coste tremendo, mucho más que el que el trabajador percibe.Y que conste que he pasado por todos los estamentos: empleado, empresario, autónomo, directivo... (no, funcionario, no).




    EL GASTO INSTITUCIONAL
    La verbena política que hemos creado en los últimos años genera un chorreo de dinero continuo que no tiene ningún sentido:
    • Autonomías: reduzcámolas a su mínima expresión. Tener puestos multiplicados por 19 es una animalada. Encima, cada una es un Reino de Taifas en que los egos y ambiciones particulares provocan las situaciones conocidas, y las no tanto, de privilegios, cochazos oficiales y un montón de servicios que al final pagamos entre tú, yo y unos cuantos más (pero no muchos).
    • Partidos políticos y sindicatos: mira, perdona, pero cada cual que se pague lo suyo. El Estado no tiene por qué destinar presupuesto a toda esa batalla campal. Si me gusta uno, pues si quiero aporto para que sobreviva, al igual que los clubs de fútbol o las iglesias (ah, ¿las iglesias no?).
    • Cárceles productivas: no voy a entrar en detalle del modelo penitenciario que tenemos socialmente inútil, pero al menos vamos a tratar el económico. No nos imaginamos la cantidad de privilegios que tiene un preso (aparte de la manutención, abogados gratis para cualquier cosa, educación gratuita, gimnasio, actividades...). No digo que no tengan derecho (bueno, creo que deberían tener menos que los que no estamos castigados) pero al menos que se autofinancien. El antiguo modelo de picar piedra no era ninguna tontería. Hoy en día, las cárceles deberían ser centros productivos en donde los reclusos trabajaran al menos las mismas 8 horas diarias que el resto de los mortales.
    • Que todo cueste algo: aunque sea simbólico, si la educación, sanidad, actividades, etc. conllevaran un gasto mínimo nos aseguraríamos de que se usa correctamente (de esto ya me explayé aquí).

    TU (Y MI) ACTITUD
    No caigamos en la tentación de poner en manos del Gobierno toda la solución. Realmente creo que por mucho que el Gobierno haga bien o mal las cosas, al final está en nuestra mano sacar adelante nuestras familias y, por añadidura, el país. Debemos ejercer la responsabilidad de aportar. En este sentido:
    • Sí trabajas, da lo mejor de ti. Independientemente de que creas que estás explotado o de que tú trabajo no te guste, hazlo lo mejor que puedas. Hacer mal las cosas te perjudica a ti mucho más que a tu jefe o que al Gobierno. Eres una persona 24 h/día. no puedes ser un tío fenomenal 8 horas al día y un vago escaqueado otras 8. No vale que seas una mujer súper competente en casa y en el trabajo aproveches para dilapidar los recursos de la empresa y no dar palo al agua. No te puedes sentir totalmente a gusto contigo mismo si un tercio de tu vida estás mostrando tu peor faceta. Aunque sea por egoísmo, sé esa persona a la que te gustaría contratar si la empresa fuera tuya.
    • Si eres empresario, haz lo correcto. No te aproveches de la situación para explotar a tu gente. Gánate su afecto, y no sólo su necesidad. al igual que decía antes, sé el empresario que te gustaría tener como jefe. Y presta el mejor servicio que puedas.
    • Sé optimista. Eso no quiere decir ser imbécil, sino afrontar el futuro con la expectativa de que algo mejor va a ocurrir. Luego, lógicamente, ve a por ello, no esperes sentado en casa. Y huye de la basura: los agoreros que todo el rato ven el fin del mundo, los programas de TV que muestran lo peor de las personas, incluso los noticieros que sólo informan de las catástrofes. El mundo no es ése. La mayoría de las personas, es buena gente. La mayoría de los días de tu vida van a estar exentos de desastres. Enfócate en que todo va a mejorar y trabaja por ello. Así, además, serás más feliz, y justo de eso se trata.
    QUERIDOS POLÍTICOS...
    ...hacednos un favor, dimitid todos. Sois todos una pandilla, en el peor sentido de la palabra. Seguramente empezasteis un día en la política con idealismo, pero los que estáis ahí habéis perdido la ética y la vocación, y sólo perseguís vuestras ambiciones propias al margen de lo que es o no bueno para el país. A mí me gustaría tener un presidente, como mínimo, inteligente. Y una oposición constructiva. No sé, creo que me pediría a Los Reyes que Botín o Amancio Ortega tomaran el mando de este barco que llamamos España.


    Bueno, seguramente he cometido más de una aberración socio-ecómica y cuando lo relea igual me desdigo de éstas cosas. Además hay muchas más que podría poner, pero de momento, así se queda el post.

    Comentarios

    1. Bueno, la verdad es que si se aplicara todo lo que dices, igual sí salíamos de la crisis!! Me parece una disquisición muy bien currada

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    2. Igual porque nos corre sangre Doral a los dos has sido capaz de escribir lo que pienso cada momento que me pongo a pensar en ello y digo a mis amigos, a pesar de poder perder su amistad, cada día que surge la ocasión. Arderían menos bosques si se limpiaran (otra buena ocupación para los presos y parados). Yo sí soy medio funcionaria y también he sido empleada y autónoma, (más cosas en común), y pienso como tú y me levanto cada día con ilusión y ganas de trabajar, pero ficho al entrar y salir de trabajar. ¿Por qué las personas que están en el paro no fichan como yo?
      Procuro no perder mucho tiempo escuchando tantos detalles sobre la crisis, sólo he cambiado en una cosa, intento ser aún más solidaria con quien tengo cerca y sé que lo necesita.
      Besos Juanra

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    3. ¡Uy! Con ese apellido, ¿cómo no ibas a ser una persona sensata? Pues sí, hay gente que me critica porque parece que soy anti-social. No, lo que soy es anti-parásitos. Obviamente habrá que ayudar al que tenga una minusvalía o no pueda por lo que sea, pero el resto deberían justificar su sueldo como todo el mundo. Más besos para ti XXXX(¿?) Doral

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    4. Opino como tú, a mí a veces también me miran raro, y te puedo asegurar que soy muy social y que discuto mucho con los egoistas que no quieren compartir con el que no tiene nada, que desgraciadamente hay mucho necesitado por el mundo, pero también mucho oportunista.

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    5. Precisamente el sábado, hablando con unos amigos andaluces me decían que estaban indignados: en su pueblo hay un montón de gente viviendo de las subvenciones (varios por familia), en algunos casos viviendo muy bien. Unos, sin dar palo al agua. Otros, trabajando en negro. Es más, si se les ofrece trabajo con nómina no lo quieren para no perder el subsidio. ¡Y algunos encima se pavonean con buenos coches!.

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    6. Ese es el problema de nuestra sociedad, me refiero a la española, porque creo que en otros paises desarrollados la cosa no es así. Aquí se premia la habilidad para estafar más que el esfuerzo para conseguir las cosas y ese es el error. Una amiga, hace años, se extrañaba de que su vecina con una nómina del ayuntamiento se enfadaba porque no habían admitido a sus hijos en la guardería de la Comunidad, mientras que a sus hijo sí. Los hijos de mi amiga iban en un flamante Mercedes a la guarde de la Comunidad y sus vecinos en un utilitario a la guardería privada.
      Podían dedicar algunos de los recursos humanos inactivos en el paro, a vigilar todo este tipo de cosas.
      Yo a los que están en el paro les obligaba a hacer acto de presencia diariamente, a diferentes horas, de ese modo la vida se les complica a la hora de hacer otras chapus que, como bien dices, cobran en negro, mientras los demás contribuímos con gran parte de nuestro sueldo a mantener el sistema.
      A mí, como personal laboral, el próximo mes me bajan la nómina un 5%, bien sea si con esto arreglamos algo, aunque hay cosas mejores que hacer, hay que arrimar el hombro.
      CARMEN JIMENEZ DORAL, por si te preguntas quién soy, que ya me vale no haberme presentado.

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    7. Tienes toda la razón cuando dices que deberíamos dar siempre lo mejor de uno mismo. A lo largo de los años he comprobado que personas de tremendo talento y creatividad, se alojaban en la mediocridad, mientras otros con menos talento, aprovechando las ideas de los primeros, alcanzaban el éxito. Lo único que les hacía distintos era que perseberaban en el esfuerzo por alcanzar una meta.

      Un abrazo. Julio Casela.

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    8. Sorry, perseverar es con v. Se me fué el dedo.

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    9. Enhorabuena por el post; me ha encantado. Os invito a leer la opinión que he dejado en este post que acabo de publicar en mi blog, sobre el tema del "servicio público":

      http://observadorsubjetivo.blogspot.com/2010/08/bien-comun-bien-de-nengun.html

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    10. Muy interesante, Öbservador. Gracias!!

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