Ir al contenido principal

El síndrome de la persiana

Todos conocemos el ruido tan particular que hacen las persianas metálicas de los comercios al abrirse o cerrarse. Ese sonido que significa "empieza la sesión" o "hasta aquí he llegado por hoy".

Tradicionalmente nos ha acompañado ese sonido como inicio y punto final a las jornadas laborales de los comercios de barrio. Y quizás a muchos les ha quedado tan grabado que no saben funcionar sin el marcaje de esos tiempos. Me explico.

En facilisimo.com  contamos con un canal inmobiliario (de hecho, el decano del Grupo) en el que las agencias inmobiliarias anuncian sus viviendas. Pues bien, todos los años en agosto nos llegan los ruegos de muchas de ellas para dejar de publicar porque se van unos días de vacaciones. O sea, nos piden "que bajemos la persiana unos días". Y yo me pregunto, ¿no entienden que una de las bellezas de Internet es que funciona 24/365, o sea siempre, a todas horas? ¿No entienden que si estoy buscando una vivienda y envío un formulario de solicitud de información, cuando el agente inmobiliario vuelva en diez días lo más normal es que aún no me haya comprado ninguna casa y y puedas tener un posible cliente a la vuelta de tus vacaciones?

En mi caso reconozco que jamás me ha agobiado "interferir" mis momentos de ocio con cuestiones de trabajo: tengo la suerte de que siempre me ha gustado mi trabajo. Eso hace más fácil el poder atender correos en cualquier momento y lugar sin que me cause estrés, y no acumulo nada para la vuelta porque, en la medida de lo posible, continúo atendiendo asuntos sin alterarme. Pero si tú eres de los que necesitas desconectar, eso no te impide "dejar subida la persiana" de tu negocio. Simplemente, planifica un sistema de respuesta automática para que el posible cliente no piense que no haces ni caso diciendo que a la vuelta le atenderás, pero aprovecha la tecnología a tu favor.

Igual que a nadie le parecería lógico cancelar la publicación de anuncios todos los días a partir de las 20h y hasta las 10h por tener la oficina cerrada, no debes desaparecer de Internet porque tu negocio esté cerrado.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Actitud en el trabajo: o tienes o no, No depende de tu empleo

Todas las mañanas suelo salir de casa entre 7 y 7:30. En invierno es de noche aún. Unos días llueve, otros días hace viento. Y casi siempre la veo. No sé cómo se llama. Es una chica joven ( ya, para mí cualquiera con menos de 106 años lo es, pero ésta debe tener menos de 40 ). Es menuda, delgadita. No para, está concentradísima en su trabajo. Es barrendera. Barre la calle pero parecería que lo está haciendo con su casa y que la está preparando para una visita importante. Desprende una cantidad de energía tremenda. Se esfuerza en hacerlo bien. Y no, no creo que sea por miedo a que alguien esté supervisándola. Lo hace siempre. Es su forma de ser Y es que cuando alguien tiene buena actitud, ni siquiera un trabajo de funcionario puede con él. Realmente esta chica debe de hacer el doble de trabajo que la mayoría de sus compañeros, pese a ganar lo mismo. Y alguien puede pensar ¡qué tonta!  ¿Seguro? ¿Crees que por hacer el doble de trabajo se desgasta el doble, o se siente más cansada? ...

Yo, y ¿mis circunstancias?

A veces, es bueno poner las cosas en su contexto, y compararse antes de quejarse . Un ejemplo, mi vida comparada con la de otra persona real, con la que tengo mucho paralelismo: - PERSONAJE X:  Nació en una familia de cinco hermanos y un único sueldo en casa. Por ello, siempre estaban achuchados de dinero y nunca disfrutó de los privilegios que otros tuvieron (buenos colegios, estudios en el extranjero, posibilidad de negocio con capital familiar...) Por un accidente, perdió la posibilidad de seguir estudiando la carrera que había comenzado Se metió en un negocio de multinivel que le desenfocó durante años de otras posibles oportunidades de negocio o emprendimiento Se casó, pero a los 5 años se separó teniendo que quedarse al cargo de sus dos hijas solo. Como además estaba en bancarrota financiera mantenía un pluriempleo, y su vida se limitaga a trabajar y cuidar de sus hijos Montó con un amigo un negocio que resultó ruinoso y en el que él prácticamente tenía que hacerlo t...

¿Te he hecho una foto? Pues ya es pública

Foto libre de pixabay Cada  día es más habitual ver personas publicando fotos de grupos de todo tipo en diferentes ocasiones. Yo, que suelo acudir a eventos de diferentes tipos (social media, bloggers, premios varios, presentaciones, etc.), entiendo que si poso para un photocall (cachis, no sé si hay equivalente en español) o para el fotógrafo del evento estoy autorizando tácitamente a que se publique luego. Lógico. Pero no hablo de esas fotos, hablo de las de amigos, compañero, familia... Se realizan fotos, como se ha hecho toda la vida, y alguien decide subirlas a su red social favorita sin preguntar al  resto si le importa o no . A mí, particularmente, me trae sin cuidado; no soy de los que publican cada cosa que hace, pero tampoco me preocupa que se sepa dónde he estado. Pero hay personas que prefieren guardar su intimidad , e incluso muchos de ellos que ni siquiera están en redes sociales. ¿Creéis que tenemos derecho a publicar sus fotos con todo lo que conlleva (que...