21 mayo 2013

Configura tu navegador GPS para ser feliz

A ver si esta situación te suena. Vas conduciendo a un lugar que no conoces. Al lado va alguien que te quiere mucho, quizás tu pareja. Cuando te quieres dar cuenta, te has pasado el desvío que tenías que tomar, y la siguiente calle es prohibida, no puedes dar la vuelta y pierdes un montón de tiempo. Te sientes mal, y encima escuchas "si es que te tenías que haber metido por la anterior", o "no sé por qué no me haces caso" o un sinfín de "tenías que" que, normalmente, se extienden en el tiempo hasta bastante después de haber llegado al sitio en cuestión.

Peor aún es cuando nos auto-recriminamos por haber cometido el error: "si es que siempre me pierdo", "tendría que haberme metido por la calle ésa", "si hubiera mirado el mapa antes..."

Sin embargo, nunca me ocurre esto con la simpática señorita que me habla desde el navegador GPS. Yo le pongo la dirección y ella me va indicando. A veces (bastantes) no le hago caso y no me meto por el desvío que me sugiere, pero jamás me reprocha por ello: automáticamente recalcula la nueva ruta según la nueva posición que tenemos y indica el siguiente paso a seguir con la misma simpatía., sin rencor.

Pues bien, estoy absolutamente convencido que nuestro grado de felicidad es directamente proporcional a nuestra capacidad de actuar como la señorita del GPS, con nuestros errores y con los de los demás. Si en vez de emplear tiempo y energía reprochándonos (o al prójimo) lo que tendríamos que haber hecho, recordando la decisión tan errónea que tomamos o  repitiendo los tan frecuentes "te lo dije", nos dedicáramos a olvidarnos del error (que ya forma parte del pasado) y pensáramos automáticamente en cuál es la siguiente mejor opción, no sólo seríamos mucho más felices sino que repartiríamos felicidad alrededor de nosotros.



Cada vez que estemos a punto de reprocharnos, o reprochar a los demás, ese error que cometieron acordémonos de la  señorita del GPS, que jamás pierde la calma, siempre ayuda, sólo vive el presente enfocada en el futuro, no reclama atención ni pretende quedar encima.

Me recuerda a mi amiga (y excelente coach) Amaya Elezcano: no sólo jamás te suelta el temido "te lo dije", sino que te comenta alegremente  "has llegado a tu destino", como si el mérito fuera tuyo.

11 febrero 2013

Te voy a liberar... y matar de hambre

El ser humano tenemos esa manía de, en ocasiones, ponernos a salvar gente. Puede tratarse de salvaciones individuales o salvaciones grupales, pero salvaciones al fin y al cabo. Y esto estaría muy bien, si sólo nos limitáramos a salvar a quien nos lo pide. A ver si con algunos ejemplos, me explico.

 * Cruzadas: me da igual qué religión sea la que pretende salvar a la humanidad, y me da igual cuan infieles sean los supuestos salvados. En la mayoría de los casos (o todos) cuando una secta se ha dedicado a "salvar" a un pueblo de su herejía, lo ha hecho a base de aniquilar a diestro y siniestro, y fulminando las tradiciones y costumbres ancestrales de los pueblos.

 * Acabemos con las tiranías... A priori, está fenomenal La pena es que habitualmente hemos visto como, históricamente, esto no ha sido más que una excusa para colonizar, exprimir y depauperar un país. Da igual que hablemos de Irak o de cualquier país africano. El resultado, los pobres habitantes "salvados" acaban echando de menos al tirano malo malísimo. De hecho, lo normal es que en poco tiempo vuelvan a tener una tiranía tan mala o peor que la anterior, y encima un pueblo devastado.

 * Trabajadores (y niños) explotados. Cuando oigo hablar de cómo se explota a los niños de muchos países de Oriente o África me da un poco de miedo. Se generan revueltas, recogidas de firmas, peticiones, contra-marketing... y a veces se consigue que esa empresa tan falta de escrúpulos cierre esa planta de fabricación o montaje en la que se explotaba gente. Los "protestones" chocan sus palmas por el éxito obtenido y lo celebran tomando unas cañitas. Mientras tanto, a miles de kilómetros, un montón de familias que subsistían a duras penas gracias a esa miseria que cobraban trabajando en condiciones infrahumanas mueren de inanición por faltarle ese sueldo. Si en vez de eso, se hubiera generado la posibilidad de trabajo en condiciones aceptables, no haría siquiera falta prohibir nada porque nadie querría ser explotado.

* ¿Y las prostitutas? Obviamente, estoy en contra de las mafias y cerdos que explotan contra su consentimiento a chicas inocentes que vienen engañadas y amenazadas. De hecho, reconozco que con estos tipejos haría alguna que otra excepción a la no aplicación de la pena de muerte...
Pero me refiero a quienes ejercen esta (en mi opinión muy honrosa y necesaria) profesión y de repente ven cómo se les aparecen los "salvadores" que quieren que se aplique la ley contra ellas (o sus clientes) "por su bien". Fenomenal.

 * A otro nivel, recuerdo cuando el ahora ministro de Justicia, el ínclito Gallardón, decidió prohibir los "hombre cartel" que tanto se prodigan por Madrid (especialmente los de "compro oro") por ser un empleo vejatorio. Claro, y pensaría que los "vejados" iban a estar tan contentos si, por su bien, les imposibilitaban recibir ese ingreso.

 Y ojo, no digo que haya que permitirlo todo y que no haya que luchar contra las injusticias ni la violación de los derechos fundamentales. Lo que digo es que hay que ir más allá de la foto. Es como cuando en las películas, ves el besito de los dos enamorados que lo han pasado tan mal... y ahí acaba la cosa. Pues no, ¡ahí empieza la cosa!. Ahí comienza una relación de convivencia donde habrá que ver cómo te manejas.

Pues igualmente, cuando "liberas" un pueblo de su opresor o "rescatas" a una persona de un trabajo infame, deberíamos asegurarnos antes de que la alternativa va a ser mejor para el pobrecito "salvado" que lo que tienen actualmente. Y sí, castigar a los malos, a los explotadores, a los opresores... pero pensando en las víctimas, los oprimidos, los explotados, y no en lo buenos que somos ejerciendo el poder divino.

Es más lento y menos vistoso, pero si ayudamos a generar empleo donde no lo hay, ofrecemos cultura en donde la tienen vetada, legalizamos situaciones absurda e hipócritamente prohibidas, entonces no habrá lugar para explotadores ni opresores. La acción de inmumerables ONGs por el mundo está muy poco reconocida, pero realmente es la forma de liberar pueblos: dando cultura, salud, medios de vida, no destruyendo a "los malos".   Cuando la ayuda se limita a acciones puntuales muy coreadas por los medios sin seguimiento alguno no generan más que mayor desgracia de la que tenían.

No sé si me explico...







Fotos, "robadas" de: http://msnlatino.telemundo.com/shows/Caso_Cerrado/photo_gallery/2011-03/santeriahttp://tu.taconeras.net/tag/explotacion-infantil/http://blog.josepjroca.com/

03 febrero 2013

Apegos.. ¿para qué?

Casi todos hemos oído a estas alturas hablar de la tendencia a tener apegos que tenemos los seres humanos, especialmente los que vivimos en lo que llamamos Occidente. Ese hábito que nos hace adherir nuestros sentimientos a causas externas: somos felices mientras tengamos una serie de cosas/personas/situaciones/climas/etc., y dejamos de serlo en cuanto lo perdemos. En los niños pequeños, nos puede hacer hasta gracia, pero en realidad no tiene ninguna.




A nivel individual, lo vemos con los dramas que se viven ante la pérdida de una persona, el incendio de una casa, cuando nos roban... Cualquiera de éstas circunstancias no deberían afectar en absoluto a nuestros sentimientos, puesto que son hechos que ocurren fuera de nosotros, pero desgraciadamente tenemos la tendencia a darle el control.

A gran nivel, nos encontramos con las ansias conquistadoras, el deseo de tener (más territorio, más petróleo, más importancia...), lo que nos obliga a meternos en una vorágine de conseguir.

El problema principal es que esto nos suele convertir en insaciables: nada es suficiente. Lo que tenemos, lo damos por sentado e inmediatamente deseamos tener otras cosas.



Los que me conocéis, sabéis que no abogo por la pobreza. Me gusta tener cosas, disfrutar de comodidades.  También me encanta la gente, relacionarme con personas de todo tipo, ampliar mi círculo de contactos. La gran diferencia reside en no necesitar esas cosas o personas para ser feliz., sino aprovecharlas mientras las tenemos, sin echarlas de menos cuando nos faltan.





Fácil. Es una decisión. Posiblemente, una de las mejores decisiones que puedas tomar en tu vida.

01 febrero 2013

Estaba felizmente dormido...

...y soñé que éramos mejores personas.
...y que realmente no nos preocupaba tanto el TENER y nos centrábamos más en SER.
...y que esto lo hacía todo mucho más sencillo, porque no era necesario pisotear, ni mentir ni fingir. Sólo vivir.
...y que nuestros políticos se aplicaban también este cuento, y se dedicaban a la política por vocación de ser útiles.
...y que todos nos centrábamos en construir, en facilitar las cosas a las personas de nuestro entorno.
...y que "nuestro entorno" englobaba todo el planeta, por lo que tan "vecino" era el del piso de abajo como el niño de Costa de Marfil o Irak.
...y que, sin misticismos ni grandes revoluciones, nos dábamos cuenta de que así éramos mucho más felices.
...y que esto no significaba irse a vivir a las cavernas, sino simplemente aprovechar el progreso en nuestro beneficio, pero sin dejar que el progreso dictara nuestra vida.

Y me desperté.

24 noviembre 2012

El mérito geográfico de nacer


Los seres humanos, y los que son menos humanos aún más, tenemos la tendencia de "sacar pecho" ante cualquier posible superioridad. Esta superioridad no es necesario que sea ganada. Ni siquiera tiene que ser real. Sólo tiene que parecer que somos superiores para que nos empleemos a fondo en consolidarla.

Esto no sería excesivamente grave si, al menos, este intento de destacar produjera un afán de autosuperacion, de mejora. Sin embargo, habitualmente (demasiado habitualmente) optamos por la opción fácil: hundir al "enemigo" en vez de esforzarnos en crecer nosotros.

Uno de los más claros casos de lo que hablo es el sentimiento de superioridad por haber nacido en un lugar concreto. Sí, parece absurdo sentirse mejor porque tus ancestros se ubicaron en una zona del planeta en vez de en otra. Y así, nacen los nacionalismos. Y que conste que, dentro de lo malo, si el nacionalismo te hace sentir cierto orgullo por lo cercano y cierto afán de inspirar al resto, fenomenal. Si el nacionalismo te da por excluir, por cerrarte, por humillar, se convierte en prehistoricismo (perdón a la RAE por el palabro). Entonces, unos cuantos que vienen en una patera porque la vida allá donde les tocó nacer es insoportable, se convierten en unos "invasores" contra los que hay que luchar. Además, continuamente vemos en todo el planeta luchas por conquistar pedacitos de terreno que, parece ser nos, harán mucho más felices.


Y digo yo, ¿no sería más fácil abrir nuestra mente, entender al que se ha criado lejos de nosotros y tender la mano, si se puede, para ayudarle a vivir mejor? ¿intentar inspirar a los que están (supuestamente) por detrás de nosotros para que accedan a lo que nosotros tenemos, e inspirarnos de los que han llegado más lejos que nosotros para ver en qué podemos mejorar?

Quizás haga falta esto, una buena crisis (y no lo que tenemos, sino una "de verdad") para sentir lo que siente aquel que tiene que abandonarlo todo para convertirse en un ciudadano de segunda en cualquier otro lugar lleno de personas que se creen superiores simplemente por haber nacido ahí.

No te engañes, La ubicación de tu parto no es un mérito tuyo. Tus méritos te los ganas día a día, con tus acciones, con tus gestos, con lo que eres y en lo que te vas convirtiendo. Los que hemos nacido en un lugar privilegiado del planeta partimos con ventaja. Esa ventaja no es para pisar al de al lado, sino para ayudar, pasito a pasito, a que todos estemos un poco mejor.

La próxima vez que te plantees qué hacer con los "invasores" que vienen a "nuestro" país, piensa qué harías tú en su lugar (seguramente no seríamos tan valientes como ellos) y qué han hecho realmente para merecerse la vida de penurias que tienen.

31 agosto 2012

Delincuentes con privilegios (especialmente, de ETA)

Con la noticia actual de la posibilidad de excarcelación este cerdo apellidado Uribetxeberría Bolinaga (mis disculpas a los cerdos por la comparación) reconozco que se me abren un poco las carnes. En general, hay muchas cosas con las que no estoy de acuerdo en cuanto a cómo utiliza la Justicia española las cárceles, pero desde luego en este caso lo tengo muy claro:

  1.- Este animal no ha demostrado en ningún momento arrepentimiento ni nada parecido. Al contrario, se ha jactado siempre de que es un tío guay y estupendísimo. Esto conlleva el pensamiento de que lo volvería a hacer una y mil veces.

  2.-El muy miserable está enfermo. Vale. Se va a morir. De acuerdo (incluso, me alegro). Pero el resto de los reclusos también se van a morir. Incluso los que no estamos presos tenemos fecha de caducidad. Por ello, es indecente que esto suponga algún tipo de ventaja. Distinto es que ya esté en estado terminal, con cuidados paliativos. Ahí podríamos volver a hablar (lo cual no quiere decir que ni en ese caso yo se lo concediera).

  3.- Tenemos claro que el asqueroso Bolinaga no ha mostrado ningún remordimiento. Y, si actuó como lo hizo cuando se jugaba su libertad, ¿qué podríamos esperar de este personaje, libre, teniendo en cuenta que ahora no tiene absolutamente nada que perder? ¿Te imaginas cómo se comportaría cualquier delincuente si tuviera la absoluta certeza de que no tiene ninguna consecuencia? Pues en este caso ni siquiera el hecho de poder morir atentando o delinquiendo supondría un obstáculo, puesto que está en la cuenta atrás.

Por tanto, Sr. Juez encargado de ello, si no es por respeto a las víctimas, que sea por respeto al resto de los presos. Si ninguna de esas cosas te valen, que sea por el altísimo riesgo que supone. Si ni siquiera esto te motiva, hazlo por puro egoísmo: si el detritus humano éste sale y comete un atentado, ¿te imaginas la que te va a caer encima?

28 agosto 2012

Hábitos: poco a poco

Este verano he disfrutado de unos días bastante tranquilos, lo cual no es muy habitual en mí. Tranquilos en cuanto a trabajo, a deporte, responsabilidades... Pero en algo no he bajado el ritmo: ¡comer y beber! Por ello mi perímetro abdominal se encuentra en máximos, y la báscula de casa se ha vuelto muy maleducada conmigo. Y me ha hecho pensar....

La obesidad no es algo que se te echa encima de la noche a la mañana. Es fruto de un trabajo metódico, diario, que no tiene reflejo salvo en el medio-largo plazo. Es el producto de una serie de hábitos aplicados consistentemente. Cuando vemos a personas con un altísimo grado de obesidad hemos de pensar que en algún momento (quizás de niños) eran normales, pero día a día fueron incurriendo en una serie de errores alimenticios, de actividad, etc., que les han hecho llegar hasta esas cotas.

Y así ocurre con todo. Las metas, conscientes o inconscientes, se consiguen paso a paso, poco a poco. Cualquier vicio se trabaja en pequeñas dosis hasta que te tiene atrapado. Pero también funciona en el sentido positivo. Hemos visto en las olimpiadas cientos de deportistas de élite que se juegan la fama mundial en unos segundos de competición, pero que se han preparado para ello muchos años, día tras día. Y es la única manera. Tanto para ser deportista de élite, cantante o médico así como para convertirte en obeso, drogadicto o maltratador es necesario trabajar en ello día a día.

Hace años leía que el que quiere dejar de fumar es preferible que se plantee "Hoy no voy a fumar" en vez de "No voy a volver a fumar nunca". Lo primero es asumible, mientras que lo segundo, para el fumador vicioso, es como una condena. Y es que en realidad es suficiente con no fumar HOY. Y repetirlo cada día.

Planteémonos cuántas cosas queremos cambiar en nuestra vida y demos un paso, sólo uno, en el sentido correcto.
Pero más importante aún porque ocurre sin querer: planteémonos qué pasos estamos dando en la dirección incorrecta sin darnos cuenta de que de la noche a la mañana nos vamos a encontrar con un gran problema: de pareja, físico, de relaciones, laboral, con la familia, ...).

Divirtámonos descubriendo esos pequeños pasos estamos dando y rectifiquemos el rumbo. Es fácil hacerlo poco a poco, y dejar que nuestro barco retome la ruta correcta en cada aspecto de nuestra vida. Bueno, en realidad lo que es fácil es decirlo, pero también eso es un primer paso ;0)

23 febrero 2012

La Gran Revolución del Optimismo


¡Que extraños somos los seres humanos! ¿Por qué será que la tendencia natural es a hablar de lo malo, a recordar lo peor, a resaltar los fallos? ¿Cómo ha hecho el pesimismo para instaurarse de esa manera en la sociedad? Puedes decirme que es por culpa de las circunstancias, pero no: el optimismo o el pesimismo no es cómo vemos el presente, sino cómo esperamos el futuro. Y las expectativas no tienen por qué ser malas, independientemente de lo que pasó el año pasado, hoy, o hace un minuto.

Supongo que en el fondo el pesimismo tiene un poco de "mal de muchos, consuelo de tontos", aunque creo que en el fondo se trata más bien de que es más cómodo ser pesimista, puesto que nos permite quedarnos inmóviles, a merced del viento, y encima después, cuando (lógicamente) las cosas salen mal podremos decir "ya lo sabía".

Y hay montado un gran negocio alrededor de ello: desde los medios de información (¿por qué se llamarán así?) y difusión, encabezados por la omnipresente televisión, hasta todos los negociejos adyacentes en los que te "venden" la buena suerte y la felicidad, como si eso no fuera algo que ya está dentro de todos nosotros.

Pues bien, creo que debemos montar una gran revolución a favor del optimismo. Ojo, optimismo no quiere decir tener cara de imbécil y pensar que todo va a salir siempre bien sin nuestra intervención. Optimismo, al menos para mí, quiere decir que voy a hacer todo lo que esté en mi mano para crear las circunstancias favorables, pero además voy a creer firmemente que el Universo no está en mi contra, sino alineado conmigo, y las cosas irán encajando. La situación no va a ser tan mala como se dice, porque siempre hemos escuchado predicciones funestas que no se cumplen,

Pero para esta revolución no hacen falta manifestaciones, ni huelgas, ni recogidas de firmas, ni grandes movimientos con líderes grandilocuentes. No. Simplemente hace falta que tú decidas enfocarte en la dirección correcta. No hace falta que nadie te secunde, y no esperes el reconocimiento de nadie. El resultado es inmediato, pero interno. Pero es que con lo interno es con lo que vas a tener que convivir 24 horas al día durante toda tu vida. El resto es, somos, accesorios.

Comienza tu Revolución. Resístete a tragarte todos los programas que no hacen más que verter basura en tu mente. Evita las conversaciones depresivas, por muy sociales que sean. Vigila en qué estás pensando para redirigir cuando te descubras derrapando, hasta que ya sea automático. Sin más, sin aplausos, sin contárselo a nadie. Puede que desde fuera nadie lo note, pero te aseguro que tu vida cambiará radicalmente, y de eso es de lo que se trata: de ti.

fotos de http://brianandthejuice.wordpress.com/ y http://www.riskheads.org

09 febrero 2012

Garzón y Gurtel, Justicia y jurado popular

El reciente caso de inculpación al juez Baltasar Garzón por el mismo caso en el que quedan inocentes los presuntos culpables me lleva de nuevo a algunas reflexiones sobre la Justicia (o la ausencia de ella).

- Lo primero que debo decir es que cuando la Justicia se demora en el tiempo, no es Justicia. No hay excepciones, y ahí viene el primer problema.

- En segundo lugar, creo que los procesos no deberían hacerse públicos hasta que se dicte sentencia. Es anti-democrático el linchamiento o "enamoramiento" popular hacia los acusados cuando aún no ha habido juicio. Todos nos convertimos en jueces manejados por los medios de comunicación, que son los que filtran lo que quieren y como quieren.

- Por otra parte, no puedo estar más en desacuerdo con los Jurados Populares. Me parece una aberración. Sí, yo también he crecido con las pelis americanas de juicios muy intrigantes y conmovedoras, pero precisamente por eso me doy cuenta de que nada más alejado de un juicio justo que poner a personas como tú o como yo, sin preparación legal ninguna, a tomar decisiones sobre la vida de otros, siendo totalmente influenciables por el aspecto, antecedentes, tendencias políticas, imagen en medios, etc. del acusado. Yo, desde luego, no podría enviar a alguien a la cárcel sin estar absolutamente seguro de que es culpable de lo que se le acusa.
No me gustaría contar con un equipo de cirujanos populares si me tengo que operar, ni quiero que mi coche lo arreglen mecánicos populares. Confundimos la democracia con demagogia: cada uno debe hacer aquello para lo que está preparado, pero no poner la vida de otros en manos de personas sin cualificación (entre las que me incluyo). Bastante tenemos con la clase política que nos gobierna (unos y otros); intentemos que el resto del trabajo sea realizado por personas cualificadas.

- En el caso Garzón, creo que debemos distinguir claramente los conceptos. El que Camps haya salido libre seguramente se deba a que fue un jurado popular el que lo decidió, y eso lo he hablado en el punto anterior. Ahora bien, a Garzón le han juzgado jueces y han decidido por unanimidad. Yo soy el primero que agradezco a Garzón su labor. Creo que España es mejor país, más democrático y más justo, gracias a él. Pero aquí no se está juzgando su vida sino un hecho que ha cometido, y si es delito pues,  lamentablemente, tiene que pagar por ello porque, precisamente, la Justicia debe ser igual para todos.

Y la Justicia no debe mezclarse con los sentimientos, aunque nos duela. Deberemos intentar mejorar continuamente las leyes, cuidar que exista imparcialidad y profesionalidad en los jueces, mejorar los tiempos de resolución, etc., pero lo que nunca podremos hacer es pensar que se comete una injusticia cuando la Justicia se aplica correctamente, pese a que el acusado o condenado nos caiga fenomenal.

Si voy por la autopista a 190 Km/h y me pillan, me multarán independientemente de que vaya de fiesta o vaya al hospital a ver a un familiar que está a punto de morir. No vale sentimentalismo: si he incumplido, debo pagar.

Por tanto, si todos los jueces unanimemente han condenado a Garzón, me cuesta creer que se haya cometido una injusticia, independientemente de mi opinión profana. Y si el jurado popular absolvió a Camps no es ese juicio el problema sino el sistema que lo permite. Seguramente los mismo jueces que han condenado a Garzón habrían condenado también a Camps, pero Camps se salvó por poner a personas sin preparación a tomar decisiones importantes.

En fin, creo que si todo en un país falla, debería ser sagrado que al menos la Justicia sea realmente imparcial,  contundente, justa en definitiva.


Fotos de Wikipedia y diarioya.es

19 enero 2012

Creadores y derechos: SINDE, SOPA, PIPA...

Partiendo de la base de que "Ningún problema se puede solucionar desde el mismo nivel en que se generó", creo que para algunas (o todas) cosas es preferible abstraerse y verlo desde otro plano.

Imaginémosnos en el inicio de la humanidad, el día que se está creando el  sistema de reparto  de beneficios. Tenemos a obreros, intelectuales, artistas, ingenieros, limpiadores, técnicos, ... todo tipo de actividades. Entonces, el ser supremo dictamina:
  -vosotros, los obreros, ingenieros, limpiadores, constructores, maestros, ...etc. trabajaréis y cobraréis por vuestro trabajo una vez. Si lo hacéis bien, podréis volver a trabajar y volver a cobrar.
  - vosotros: los escritores, músicos, productores de películas,  etc. trabajaréis una vez. Si lo hacéis bien, estaréis cobrando el resto de vuestra vida por ello.

Ya, es simplificar demasiado, pero suena un poco feo, ¿no? La cuestión es que lo que no se puede es defender una postura porque siempre ha sido así. En realidad, si un escritor o compositor ha cobrado royalties por su obra es porque la técnica no permitía duplicarla con exactitud, no porque su valor fuera eterno. Hay infinidad de trabajos que continúan dando beneficios a la humanidad años después pero por los que su autor no cobra: ingenieros, maestros, investigadores, inspiradores de cualquier área, .... y miles de profesiones o actividades más. ¿Debe una persona de éxito pagar una renta a los profesores que le enseñaron? ¿Debo pagar cada vez admiro un edificio, estatua bonita o un cuadro?

Si un músico quiere ganar dinero toda su vida, es posible que tenga que trabajar toda su vida. Claro. Ojo, que la tecnología actual permitiría que cualquier escritor o músico de éxito pudiera ver como su ingreso se genera sin tener que repetir el trabajo: haciendo como hace cualquier programador de aplicaciones para móvil, o sea vendiendo muy barato.

A mí no  me importaría pagar un euro por descargarme un libro que creo que es bueno, pero no voy a pagar 18 € cuando el libro físico cuesta 20 €. No, lo siento, iTunes ha demostrado que cuando algo gusta, se puede generar beneficio pagando un precio ajustado. Si un escritor tarda 3 meses en escribir un libro trabajando ocho horas al día (creo que es mucho suponer...) y es capaz de vender 10.000 pues estará ganando por encima de la media. Si es un best-seller y vende 500.000 pues genial, y tendrá un gran estilo de vida.

No pretendan que nos solidaricemos con los pobrecitos "creadores" (no sé por qué se creen con la exclusiva de ese adjetivo) porque la tecnología actual, y su resistencia al cambio, no les permitirá vivir como marqueses toda su vida tras haber trabajado unos cuantos días. No todos son así, y de hecho, los músicos que no están apoyados por grandes aparatos de marketing están encantados de lo que Internet les permite hacer para darse a conocer y poder luego, gracias a su trabajo, ganar por ello.

Está claro que habrá que ir ajustando los modelos, pero deberá imperar (como lo ha hecho siempre) la ley de la oferta y la demanda, el mercado. No puede ser que se intente proteger una postura caduca, por muy poderosos que sean los beneficiados, a base de leyes, censura y miedo. La mejor manera de acabar con las descargas ilegales es... legalizarlas. Y no quiero que suene como anti-sistema, que no lo soy (al menos así, en general), sino más bien anti sistema-obsoleto

15 diciembre 2011

Yo, y ¿mis circunstancias?

A veces, es bueno poner las cosas en su contexto, y compararse antes de quejarse. Un ejemplo, mi vida comparada con la de otra persona real, con la que tengo mucho paralelismo:

- PERSONAJE X: 
  • Nació en una familia de cinco hermanos y un único sueldo en casa. Por ello, siempre estaban achuchados de dinero y nunca disfrutó de los privilegios que otros tuvieron (buenos colegios, estudios en el extranjero, posibilidad de negocio con capital familiar...)
  • Por un accidente, perdió la posibilidad de seguir estudiando la carrera que había comenzado
  • Se metió en un negocio de multinivel que le desenfocó durante años de otras posibles oportunidades de negocio o emprendimiento
  • Se casó, pero a los 5 años se separó teniendo que quedarse al cargo de sus dos hijas solo. Como además estaba en bancarrota financiera mantenía un pluriempleo, y su vida se limitaga a trabajar y cuidar de sus hijos
  • Montó con un amigo un negocio que resultó ruinoso y en el que él prácticamente tenía que hacerlo todo porque su socio no "ejercía".
  • Perdió a sus dos padres en un periodo de 10 meses, cuando aún no habían cumplido los 70 años.
  • Comenzó su carrera en una gran compañía en la que en pocos años llega a un "buen" puesto directivo. Entonces, abandonó la seguridad por unirse al proyecto de un amigo. Al llegar la crisis ha sufrido los rigores de la apretura que no habría notado de no haber cambiado.

YO:
  • También éramos cinco hermanos, pero eso hizo que mi niñez fuera tremendamente feliz y nunca me sintiera solo. Tampoco sobraba el dinero en casa, lo que me ayudó a saber valorar las cosas. Ahora, de adultos, seguimos teniendo una relación fantástica y mucho contacto los cinco.
  • Comencé a trabajar pronto y en muy diferentes campos. Esto me ha dado una apertura de mente que me hace ser capaz de desarrollar cualquier puesto de trabajo o emprendimiento.
  • También me inicié en el multinivel, en el que estuve muy activo durante años. La gran maravilla de esta experiencia fue el entrar en contacto con una filosofía de perseguir sueños y basarse en la ayuda a los demás. Aprendí que todo es posible si lo deseas y trabajas por ello
  • Con mi primer matrimonio tuve dos hijas fantásticas y he tenido la suerte de que siempre han estado conmigo. Eso no lo cambiaría por nada. El fin de ese matrimonio me dio la posibilidad de conocer a la mejor mujer del mundo, Lidia, que ahora es mi mujer y madre de mis hijas (las dos anteriores y otra que tuvimos ambos). ¿Qué más se puede pedir?
  • ¿Mis padres? Dos personas fantásticas. De ambos he hablado ya: de mi madre y de mi padre. Me considero un privilegiado por haber compartido con ellos gran parte de mi vida.
  • Dentro de los múltiples trabajos que he realizado, durante 20 años los he compatibilizado con trabajo en el ocio nocturno, la mayor parte del tiempo en una de mis pasiones, la música, como pincha-discos (sí, DJ). Algo muy divertido que, además, me daba dinero. Durante un tiempo tuve, asociado a un amigo, una discotequilla que fue fatal pero que resultó genial como experiencia.
  • En el 95 empecé a trabajar en una compañía de seguros, y cuando me estaba acomodando en un buen puesto de dirección de sucursal apareció mi amigo Alberto para "rescatarme" e incorporarme a su proyecto: facilisimo.com. Ahora me apasiona lo que hago, veo un gran futuro y comparto con un excelente equipo humano. Hemos pasado momentos delicados, pero eso me ha curtido y nos ha fortalecido para lo que venga.

Muchos, o todos, ya os habréis dado cuenta de que el PERSONAJE X también se trata de mí mismo. Ambos planteamientos son ciertos, lo que pasa es que mi realidad es la segunda. Yo decidí hace muchísimo tiempo, creo que antes de nacer, que iba a ser feliz, y mi pasado no puede ser un lastre que me lo impida. Por ello, selecciono qué enfoque sobre mi pasado es el que quiero mantener vivo. En realidad, lo hago automáticamente, pero la cuestión es que si tú aún no lo haces, practica. Merece la pena.

Y me puedes decir: "pero es que tu vida, incluso con el enfoque malo, es una maravilla comparada con la mía". Por supuesto: mi vida, con el peor de los enfoques, no es nada mala comparada con la de muchísimos millones de personas, ¡pero la tuya tampoco!

En cualquier caso, no es una cuestión de competición: tú tienes tu vida y la capacidad de elegir en qué te enfocas. Si crees que estás mal, busca que encontrarás gente infinitamente "peor" que tú pero felices. Léete La ciudad de la alegría, un canto a la felicidad por encima de las circunstancias.

Deja de mirar tus circunstancias, a no ser éstas te provoquen felicidad, reto, superación. Un viejo conocido, cuando alguien le decía "Es que bajo mis circunstancias..." le contestaba: "¿Bajo tus circunstancias? Y..¿qué haces debajo de tus circunstancias? ¡Ponte encima!"


12 noviembre 2011

Un poco de musiquita... sesiones 1

Aunque ya hace años que he abandonado profesionalmente la faceta de pincha (o DJ), me puesto a grabar unas sesioncitas en casa con el VirtualDJ. Algunas más pachangueritas para una fiesta que me han encargado y otra mezclando lo que bailaba y pinchaba hace...¡25 años! (toy mayor) con cositas de ahora.

Reconozco que no es lo mismo que con una mesa de mezclas, que permite usar las dos manos, con varios dedos cada una, a la vez pero todo llegará... Además mi PC a veces cruje un poco con el esfuerzo, pero bueno. Con la práctica espero ir mejorando.

Aquí las tenéis por si queréis dejar descansar un poco a Spotify.



Amenazo con ir ampliando el repertorio ;)

En ésta mezclo marchuqui de los 80 (que pinchaba/bailaba en Madrid y Valencia por esa época) y 90 con cositas de ahora. No es muy radical, así que creo que apta para (casi) todos los públicos: LMFAO, U2, Wim Martens, REM, New Order, Bob Sinclair, Gaga...
Pincha aquí para descargarla

Yo otras dos para una fiesta semi-remember qu tuvimos...
La primera (cortita) y la segunda
Juanra: de 80' a 2011 - 2


Un poco de funky y disco desde los 70', mezclado (como no) con cosas más actuales. Empieza por Alaska, pero ahí se acaba la españolada: Lady Gaga, Carliños Brown, Rihanna, ... este tipo de cosas.
Pincha aquí para descargarla

Una sesión más pachanguera (y cortita, porque me tuve que levantar y se me acabó): Abba, Carlos Vives, Juanes, Lolita, Rosario...
Pincha aquí para descargarla

En general, comercialota: Desireless, Terry Ronald, Bob Sinclair, Britney Spears, Gloria Gaynor, el Panamericano, ABBA... y ¡hasta el Rockcollection!
Pincha aquí para descargarla

Bueno, más adelante los subiré como podcast para escucharlos directamente.  De momento, toca descarga.

Que lo disfrutes.

09 octubre 2011

Marea verde y recortes en educación

Ya, voy a ser tremendamente impopular. Pero también confío en que podemos diferir en nuestra forma de pensar, y eso no nos hace ser enemigos.

Soy el primero que cree que la educación es un recurso inestimable en la sociedad. También creo que hay que apostar,  con una escuela pública de calidad, como ocurre con la Sanidad, y que un alumno que acuda a un centro concertado no debe costar más dinero al Estado (o sea, a ti y a mí) que uno que vaya a un centro público.

Pero llegó la crisis. Y la crisis llegó a todos los sitios. Va a ser temporal, saldremos de ella y saldremos fortalecidos, pero de momento, estamos en ella. Esto obliga a tomar decisiones complicadas, tanto en la familia, en las empresas, instituciones y, por supuesto, Gobierno. Personalmente, creo que el Gobierno no lo podría haber hecho peor para afrontar esta situación (ésta, y todas las demás), pero tampoco creo que los otros se preocupen por nosotros más, todos nos ven como meros votos, pero esto es otra historia. La cuestión es qué pasa con las instituciones públicas cuando llega la tijera.

Veo este país lleno de empresas que, para sobrevivir, han tenido que eliminar recursos, bajar gastos en todas las partidas (y aún así, muchas no lo han logrado). El personal es uno de esos recursos que se han recortado, y tras el ajuste ahora está realizándose el mismo trabajo que hace unos años con menos (en algunos casos, muchísima menos) gente. Y seguramente, estos afortunados empleados que han (hemos) aguantado quedan no tenían la sensación anteriormente de que les sobrara mucho tiempo. Si nos hubieran preguntado si trabajábamos todo el tiempo habríamos dicho que sí. Sin embargo, cuando es necesario nos damos cuenta de que somos capaces de más.

No tengo especial cariño a Esperanza Aguirre, como a ninguno de los políticos actuales, pero cuando escuché la idea de que los profesores de secundaria dedicaran dos horas más de su jornada a las horas lectivas no me pareció ninguna burrada (de hecho no sabía que más del 50% del tiempo se ocupaba en otras cosas que no fuera dar clase). Eso es lo que se está haciendo a lo largo y ancho del país: hacer lo mismo con menos personas.

Está claro que en algunos casos, los profesores ya estaban dando el 110% de su tiempo y energía a su profesión, pero también estoy convencido de que muchos tienen aún mucho por ofrecer. Y, desde luego, lo que no admito bajo ningún concepto es que lo que en principio es un conflicto laboral sea traspasado a los chicos. No, en ese caso no es ya Esperanza Aguirre o el Gobierno quien tiene la culpa, sino el profesor que cambia su actitud y traslada a su alumno el problema. Está claro que tendrá que apretar más y trabajar más, como todos los que tenemos la suerte de no estar entre los más de 4.000.000 de parados, pero si uno es un buen profesional no debe dejar de hacer su trabajo lo mejor que pueda. No imagino qué pensaría ese profesor si el médico que tiene un conflicto dejara morir a un par de pacientes al mes para demostrar lo importante y necesario que es.

No, no estoy de acuerdo con las huelgas, y menos tan a la ligera. Pero aún menos de acuerdo cuando esas huelga implican a mis hijas. Cuando veo que algunos profesores intentan evangelizar e inculcar sus ideas políticas en sus cabezas. Pese a que tampoco soy amigo de las manifestaciones, por lo menos éstas implican que la persona se involucre, tome acción, luche por lo que cree. He visto miles de integrantes de esa marea verde y los respeto (aunque no comparta), pero lo que no puedo aceptar que la solución a ese supuesto problema de recorte en la educación se solucione recortando aún más y perdiendo jornadas lectivas haciendo huelgas y promoviendo a los alumnos que la hagan también.

Sres. profesores: creo que vuestra tarea no es fácil (y menos con los valores que propugna la sociedad actual) y pienso que sois uno de los pilares más importantes para que este país, y esta sociedad, salga del fondo de la basura (y no sólo económica) en que estamos metidos, pero os pido que precisamente por ello seáis los primeros en dar ejemplo de que cuando la cosa está difícil hay que remangarse y darle duro, andar el kilómetro extra, liderar sin destruir. Me indigno cuando veo cómo se os ha devaluado y como, en nombre de la libertad, se permite que los alumnos os falten el respeto reiteradamente sin que podáis hacer mucho, pero desde luego, también me indigno si veo que ante el problema, en vez de apechugar, intentar resolverlo pero dar la máxima calidad a vuestro trabajo optáis por lo fácil: la huelga. Ojo, sé que la huelga os cuesta dinero, y vuelvo a decir que lo de las huelgas nunca me gusta pero, en este caso, menos

Por supuesto, no me creo con la razón absoluta, e insisto en que no estoy defendiendo ninguna ideología política (al margen de que no haya habido marea verde cuando se han hecho recortes en CCAA gobernadas por socialistas). Precisamente porque no confío en nuestros políticos creo que los únicos que podemos nadar para no ahogarnos somos las personas, todos nosotros, y la manera no es estar todo el día de lucha unos contra otros ni frenando de una u otra forma la posible recuperación, sino remando más fuerte y ya volverán los tiempos de calma en la que volveremos a estar el doble de personas para hacer el mismo trabajo y en el que la preocupación será un 1% más o menos de subida o unas horas al mes dedicadas de una u otra forma.

Ahora, lo que urge es no dejar que se hunda el barco.

21 septiembre 2011

Sacar de donde no hay en vez de generar

Ayer veía este cacharrito cuyo nombre desconozco (quizás sea un espachurrador de tubo de pasta o un exprimidor de última hora). Y pensé: creo que es una gran cualidad la de saber economizar, saber sacar el jugo a nuestros activos; el derroche jamás conduce a nada bueno, ni al pobre ni al rico. Seguramente el rico lo sea, entre otras cosas, gracias a saber aprovechar sus posibilidades.

Sin embargo, llega un momento en que la cosa no da más de sí. El tubo se vacía y no sale más. Es estupendo el aprovechar el cacharrito para exprimir lo poco (o no tan poco) que nos quedaba escondido. El problema es cuando piensas que la pasta del tubo es infinita y que sólo es cuestión de ir aplicando mejoras a los cacharritos para poder continuar viendo manar indefinidamente pasta.

Pues bien, creo que éste es el problema (uno de tantos) de nuestros gobiernos. Tenemos una situación complicada (qué manera más fina de decir que estamos con el agua al cuello)

21 agosto 2011

El Papa, los gastos, las críticas y la "contra" JMJ



Bueno, se ha hablado largo y tendido sobre la visita del Papa a Madrid. Lo cierto es que me ha pillado fuera de juego, de vacaciones, sin ver TV, sin siquiera una conexión 3G aceptable, por lo que me he enterado muy de refilón. Ahora, que he vuelto, veo que ha habido mucha polémica. Y la verdad, me huele raro.

Creo que es bueno puntualizar que soy ateo. No, no es una proclama ni quiero apostolizar sobre ello, simplemente quiero borrar cualquier posible sospecha que pudieras tener acerca de mi objetividad al hablar de este tema: no me gustan las religiones en general, y mucho menos las Iglesias como entidades. Sí me gusta gran parte del mensaje que las religiones promueven, pero esta es otra historia de la que no quiero hablar ahora...