Partiendo de la base de que "Ningún problema se puede solucionar desde el mismo nivel en que se generó", creo que para algunas (o todas) cosas es preferible abstraerse y verlo desde otro plano.
Imaginémosnos en el inicio de la humanidad, el día que se está creando el sistema de reparto de beneficios. Tenemos a obreros, intelectuales, artistas, ingenieros, limpiadores, técnicos, ... todo tipo de actividades. Entonces, el ser supremo dictamina:
-vosotros, los obreros, ingenieros, limpiadores, constructores, maestros, ...etc. trabajaréis y cobraréis por vuestro trabajo una vez. Si lo hacéis bien, podréis volver a trabajar y volver a cobrar.
- vosotros: los escritores, músicos, productores de películas, etc. trabajaréis una vez. Si lo hacéis bien, estaréis cobrando el resto de vuestra vida por ello.
Ya, es simplificar demasiado, pero suena un poco feo, ¿no? La cuestión es que lo que no se puede es defender una postura porque siempre ha sido así. En realidad, si un escritor o compositor ha cobrado royalties por su obra es porque la técnica no permitía duplicarla con exactitud, no porque su valor fuera eterno. Hay infinidad de trabajos que continúan dando beneficios a la humanidad años después pero por los que su autor no cobra: ingenieros, maestros, investigadores, inspiradores de cualquier área, .... y miles de profesiones o actividades más. ¿Debe una persona de éxito pagar una renta a los profesores que le enseñaron? ¿Debo pagar cada vez admiro un edificio, estatua bonita o un cuadro?
Si un músico quiere ganar dinero toda su vida, es posible que tenga que trabajar toda su vida. Claro. Ojo, que la tecnología actual permitiría que cualquier escritor o músico de éxito pudiera ver como su ingreso se genera sin tener que repetir el trabajo: haciendo como hace cualquier programador de aplicaciones para móvil, o sea vendiendo muy barato.
A mí no me importaría pagar un euro por descargarme un libro que creo que es bueno, pero no voy a pagar 18 € cuando el libro físico cuesta 20 €. No, lo siento, iTunes ha demostrado que cuando algo gusta, se puede generar beneficio pagando un precio ajustado. Si un escritor tarda 3 meses en escribir un libro trabajando ocho horas al día (creo que es mucho suponer...) y es capaz de vender 10.000 pues estará ganando por encima de la media. Si es un best-seller y vende 500.000 pues genial, y tendrá un gran estilo de vida.
No pretendan que nos solidaricemos con los pobrecitos "creadores" (no sé por qué se creen con la exclusiva de ese adjetivo) porque la tecnología actual, y su resistencia al cambio, no les permitirá vivir como marqueses toda su vida tras haber trabajado unos cuantos días. No todos son así, y de hecho, los músicos que no están apoyados por grandes aparatos de marketing están encantados de lo que Internet les permite hacer para darse a conocer y poder luego, gracias a su trabajo, ganar por ello.
Está claro que habrá que ir ajustando los modelos, pero deberá imperar (como lo ha hecho siempre) la ley de la oferta y la demanda, el mercado. No puede ser que se intente proteger una postura caduca, por muy poderosos que sean los beneficiados, a base de leyes, censura y miedo. La mejor manera de acabar con las descargas ilegales es... legalizarlas. Y no quiero que suene como anti-sistema, que no lo soy (al menos así, en general), sino más bien anti sistema-obsoleto
Hablando de lo que NO entiendo
Simplemente mis reflexiones acerca de las cosas que ocurren. Sin más.
No son dogmas. De hecho, ni siquiera sé si continuaré pensando igual en el futuro.
19 enero 2012
15 diciembre 2011
Yo, y ¿mis circunstancias?
A veces, es bueno poner las cosas en su contexto, y compararse antes de quejarse. Un ejemplo, mi vida comparada con la de otra persona real, con la que tengo mucho paralelismo:
- PERSONAJE X:
YO:
Muchos, o todos, ya os habréis dado cuenta de que el PERSONAJE X también se trata de mí mismo. Ambos planteamientos son ciertos, lo que pasa es que mi realidad es la segunda. Yo decidí hace muchísimo tiempo, creo que antes de nacer, que iba a ser feliz, y mi pasado no puede ser un lastre que me lo impida. Por ello, selecciono qué enfoque sobre mi pasado es el que quiero mantener vivo. En realidad, lo hago automáticamente, pero la cuestión es que si tú aún no lo haces, practica. Merece la pena.
Y me puedes decir: "pero es que tu vida, incluso con el enfoque malo, es una maravilla comparada con la mía". Por supuesto: mi vida, con el peor de los enfoques, no es nada mala comparada con la de muchísimos millones de personas, ¡pero la tuya tampoco!
En cualquier caso, no es una cuestión de competición: tú tienes tu vida y la capacidad de elegir en qué te enfocas. Si crees que estás mal, busca que encontrarás gente infinitamente "peor" que tú pero felices. Léete La ciudad de la alegría, un canto a la felicidad por encima de las circunstancias.
Deja de mirar tus circunstancias, a no ser éstas te provoquen felicidad, reto, superación. Un viejo conocido, cuando alguien le decía "Es que bajo mis circunstancias..." le contestaba: "¿Bajo tus circunstancias? Y..¿qué haces debajo de tus circunstancias? ¡Ponte encima!"
- PERSONAJE X:
- Nació en una familia de cinco hermanos y un único sueldo en casa. Por ello, siempre estaban achuchados de dinero y nunca disfrutó de los privilegios que otros tuvieron (buenos colegios, estudios en el extranjero, posibilidad de negocio con capital familiar...)
- Por un accidente, perdió la posibilidad de seguir estudiando la carrera que había comenzado
- Se metió en un negocio de multinivel que le desenfocó durante años de otras posibles oportunidades de negocio o emprendimiento
- Se casó, pero a los 5 años se separó teniendo que quedarse al cargo de sus dos hijas solo. Como además estaba en bancarrota financiera mantenía un pluriempleo, y su vida se limitaga a trabajar y cuidar de sus hijos
- Montó con un amigo un negocio que resultó ruinoso y en el que él prácticamente tenía que hacerlo todo porque su socio no "ejercía".
- Perdió a sus dos padres en un periodo de 10 meses, cuando aún no habían cumplido los 70 años.
- Comenzó su carrera en una gran compañía en la que en pocos años llega a un "buen" puesto directivo. Entonces, abandonó la seguridad por unirse al proyecto de un amigo. Al llegar la crisis ha sufrido los rigores de la apretura que no habría notado de no haber cambiado.
YO:
- También éramos cinco hermanos, pero eso hizo que mi niñez fuera tremendamente feliz y nunca me sintiera solo. Tampoco sobraba el dinero en casa, lo que me ayudó a saber valorar las cosas. Ahora, de adultos, seguimos teniendo una relación fantástica y mucho contacto los cinco.
- Comencé a trabajar pronto y en muy diferentes campos. Esto me ha dado una apertura de mente que me hace ser capaz de desarrollar cualquier puesto de trabajo o emprendimiento.
- También me inicié en el multinivel, en el que estuve muy activo durante años. La gran maravilla de esta experiencia fue el entrar en contacto con una filosofía de perseguir sueños y basarse en la ayuda a los demás. Aprendí que todo es posible si lo deseas y trabajas por ello
- Con mi primer matrimonio tuve dos hijas fantásticas y he tenido la suerte de que siempre han estado conmigo. Eso no lo cambiaría por nada. El fin de ese matrimonio me dio la posibilidad de conocer a la mejor mujer del mundo, Lidia, que ahora es mi mujer y madre de mis hijas (las dos anteriores y otra que tuvimos ambos). ¿Qué más se puede pedir?
- ¿Mis padres? Dos personas fantásticas. De ambos he hablado ya: de mi madre y de mi padre. Me considero un privilegiado por haber compartido con ellos gran parte de mi vida.
- Dentro de los múltiples trabajos que he realizado, durante 20 años los he compatibilizado con trabajo en el ocio nocturno, la mayor parte del tiempo en una de mis pasiones, la música, como pincha-discos (sí, DJ). Algo muy divertido que, además, me daba dinero. Durante un tiempo tuve, asociado a un amigo, una discotequilla que fue fatal pero que resultó genial como experiencia.
- En el 95 empecé a trabajar en una compañía de seguros, y cuando me estaba acomodando en un buen puesto de dirección de sucursal apareció mi amigo Alberto para "rescatarme" e incorporarme a su proyecto: facilisimo.com. Ahora me apasiona lo que hago, veo un gran futuro y comparto con un excelente equipo humano. Hemos pasado momentos delicados, pero eso me ha curtido y nos ha fortalecido para lo que venga.
Muchos, o todos, ya os habréis dado cuenta de que el PERSONAJE X también se trata de mí mismo. Ambos planteamientos son ciertos, lo que pasa es que mi realidad es la segunda. Yo decidí hace muchísimo tiempo, creo que antes de nacer, que iba a ser feliz, y mi pasado no puede ser un lastre que me lo impida. Por ello, selecciono qué enfoque sobre mi pasado es el que quiero mantener vivo. En realidad, lo hago automáticamente, pero la cuestión es que si tú aún no lo haces, practica. Merece la pena.
Y me puedes decir: "pero es que tu vida, incluso con el enfoque malo, es una maravilla comparada con la mía". Por supuesto: mi vida, con el peor de los enfoques, no es nada mala comparada con la de muchísimos millones de personas, ¡pero la tuya tampoco!
En cualquier caso, no es una cuestión de competición: tú tienes tu vida y la capacidad de elegir en qué te enfocas. Si crees que estás mal, busca que encontrarás gente infinitamente "peor" que tú pero felices. Léete La ciudad de la alegría, un canto a la felicidad por encima de las circunstancias.
Deja de mirar tus circunstancias, a no ser éstas te provoquen felicidad, reto, superación. Un viejo conocido, cuando alguien le decía "Es que bajo mis circunstancias..." le contestaba: "¿Bajo tus circunstancias? Y..¿qué haces debajo de tus circunstancias? ¡Ponte encima!"

12 noviembre 2011
Un poco de musiquita... sesiones 1
Aunque ya hace años que he abandonado profesionalmente la faceta de pincha (o DJ), me puesto a grabar unas sesioncitas en casa con el VirtualDJ. Algunas más pachangueritas para una fiesta que me han encargado y otra mezclando lo que bailaba y pinchaba hace...¡25 años! (toy mayor) con cositas de ahora.
Reconozco que no es lo mismo que con una mesa de mezclas, que permite usar las dos manos, con varios dedos cada una, a la vez pero todo llegará... Además mi PC a veces cruje un poco con el esfuerzo, pero bueno. Con la práctica espero ir mejorando.
Aquí las tenéis por si queréis dejar descansar un poco a Spotify.
Amenazo con ir ampliando el repertorio ;)
En ésta mezclo marchuqui de los 80 (que pinchaba/bailaba en Madrid y Valencia por esa época) y 90 con cositas de ahora. No es muy radical, así que creo que apta para (casi) todos los públicos: LMFAO, U2, Wim Martens, REM, New Order, Bob Sinclair, Gaga...
Pincha aquí para descargarla
Yo otras dos para una fiesta semi-remember qu tuvimos...
La primera (cortita) y la segunda
Un poco de funky y disco desde los 70', mezclado (como no) con cosas más actuales. Empieza por Alaska, pero ahí se acaba la españolada: Lady Gaga, Carliños Brown, Rihanna, ... este tipo de cosas.
Pincha aquí para descargarla
Una sesión más pachanguera (y cortita, porque me tuve que levantar y se me acabó): Abba, Carlos Vives, Juanes, Lolita, Rosario...
Pincha aquí para descargarla
En general, comercialota: Desireless, Terry Ronald, Bob Sinclair, Britney Spears, Gloria Gaynor, el Panamericano, ABBA... y ¡hasta el Rockcollection!
Pincha aquí para descargarla
Bueno, más adelante los subiré como podcast para escucharlos directamente. De momento, toca descarga.
Que lo disfrutes.
Reconozco que no es lo mismo que con una mesa de mezclas, que permite usar las dos manos, con varios dedos cada una, a la vez pero todo llegará... Además mi PC a veces cruje un poco con el esfuerzo, pero bueno. Con la práctica espero ir mejorando.
Aquí las tenéis por si queréis dejar descansar un poco a Spotify.
Amenazo con ir ampliando el repertorio ;)
En ésta mezclo marchuqui de los 80 (que pinchaba/bailaba en Madrid y Valencia por esa época) y 90 con cositas de ahora. No es muy radical, así que creo que apta para (casi) todos los públicos: LMFAO, U2, Wim Martens, REM, New Order, Bob Sinclair, Gaga...
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Yo otras dos para una fiesta semi-remember qu tuvimos...
La primera (cortita) y la segunda
Un poco de funky y disco desde los 70', mezclado (como no) con cosas más actuales. Empieza por Alaska, pero ahí se acaba la españolada: Lady Gaga, Carliños Brown, Rihanna, ... este tipo de cosas.
Pincha aquí para descargarla
Una sesión más pachanguera (y cortita, porque me tuve que levantar y se me acabó): Abba, Carlos Vives, Juanes, Lolita, Rosario...
Pincha aquí para descargarla
En general, comercialota: Desireless, Terry Ronald, Bob Sinclair, Britney Spears, Gloria Gaynor, el Panamericano, ABBA... y ¡hasta el Rockcollection!
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Bueno, más adelante los subiré como podcast para escucharlos directamente. De momento, toca descarga.
Que lo disfrutes.
09 octubre 2011
Marea verde y recortes en educación
Ya, voy a ser tremendamente impopular. Pero también confío en que podemos diferir en nuestra forma de pensar, y eso no nos hace ser enemigos.
Soy el primero que cree que la educación es un recurso inestimable en la sociedad. También creo que hay que apostar, con una escuela pública de calidad, como ocurre con la Sanidad, y que un alumno que acuda a un centro concertado no debe costar más dinero al Estado (o sea, a ti y a mí) que uno que vaya a un centro público.
Pero llegó la crisis. Y la crisis llegó a todos los sitios. Va a ser temporal, saldremos de ella y saldremos fortalecidos, pero de momento, estamos en ella. Esto obliga a tomar decisiones complicadas, tanto en la familia, en las empresas, instituciones y, por supuesto, Gobierno. Personalmente, creo que el Gobierno no lo podría haber hecho peor para afrontar esta situación (ésta, y todas las demás), pero tampoco creo que los otros se preocupen por nosotros más, todos nos ven como meros votos, pero esto es otra historia. La cuestión es qué pasa con las instituciones públicas cuando llega la tijera.
Veo este país lleno de empresas que, para sobrevivir, han tenido que eliminar recursos, bajar gastos en todas las partidas (y aún así, muchas no lo han logrado). El personal es uno de esos recursos que se han recortado, y tras el ajuste ahora está realizándose el mismo trabajo que hace unos años con menos (en algunos casos, muchísima menos) gente. Y seguramente, estos afortunados empleados que han (hemos) aguantado quedan no tenían la sensación anteriormente de que les sobrara mucho tiempo. Si nos hubieran preguntado si trabajábamos todo el tiempo habríamos dicho que sí. Sin embargo, cuando es necesario nos damos cuenta de que somos capaces de más.
No tengo especial cariño a Esperanza Aguirre, como a ninguno de los políticos actuales, pero cuando escuché la idea de que los profesores de secundaria dedicaran dos horas más de su jornada a las horas lectivas no me pareció ninguna burrada (de hecho no sabía que más del 50% del tiempo se ocupaba en otras cosas que no fuera dar clase). Eso es lo que se está haciendo a lo largo y ancho del país: hacer lo mismo con menos personas.
Está claro que en algunos casos, los profesores ya estaban dando el 110% de su tiempo y energía a su profesión, pero también estoy convencido de que muchos tienen aún mucho por ofrecer. Y, desde luego, lo que no admito bajo ningún concepto es que lo que en principio es un conflicto laboral sea traspasado a los chicos. No, en ese caso no es ya Esperanza Aguirre o el Gobierno quien tiene la culpa, sino el profesor que cambia su actitud y traslada a su alumno el problema. Está claro que tendrá que apretar más y trabajar más, como todos los que tenemos la suerte de no estar entre los más de 4.000.000 de parados, pero si uno es un buen profesional no debe dejar de hacer su trabajo lo mejor que pueda. No imagino qué pensaría ese profesor si el médico que tiene un conflicto dejara morir a un par de pacientes al mes para demostrar lo importante y necesario que es.
No, no estoy de acuerdo con las huelgas, y menos tan a la ligera. Pero aún menos de acuerdo cuando esas huelga implican a mis hijas. Cuando veo que algunos profesores intentan evangelizar e inculcar sus ideas políticas en sus cabezas. Pese a que tampoco soy amigo de las manifestaciones, por lo menos éstas implican que la persona se involucre, tome acción, luche por lo que cree. He visto miles de integrantes de esa marea verde y los respeto (aunque no comparta), pero lo que no puedo aceptar que la solución a ese supuesto problema de recorte en la educación se solucione recortando aún más y perdiendo jornadas lectivas haciendo huelgas y promoviendo a los alumnos que la hagan también.
Sres. profesores: creo que vuestra tarea no es fácil (y menos con los valores que propugna la sociedad actual) y pienso que sois uno de los pilares más importantes para que este país, y esta sociedad, salga del fondo de la basura (y no sólo económica) en que estamos metidos, pero os pido que precisamente por ello seáis los primeros en dar ejemplo de que cuando la cosa está difícil hay que remangarse y darle duro, andar el kilómetro extra, liderar sin destruir. Me indigno cuando veo cómo se os ha devaluado y como, en nombre de la libertad, se permite que los alumnos os falten el respeto reiteradamente sin que podáis hacer mucho, pero desde luego, también me indigno si veo que ante el problema, en vez de apechugar, intentar resolverlo pero dar la máxima calidad a vuestro trabajo optáis por lo fácil: la huelga. Ojo, sé que la huelga os cuesta dinero, y vuelvo a decir que lo de las huelgas nunca me gusta pero, en este caso, menos
Por supuesto, no me creo con la razón absoluta, e insisto en que no estoy defendiendo ninguna ideología política (al margen de que no haya habido marea verde cuando se han hecho recortes en CCAA gobernadas por socialistas). Precisamente porque no confío en nuestros políticos creo que los únicos que podemos nadar para no ahogarnos somos las personas, todos nosotros, y la manera no es estar todo el día de lucha unos contra otros ni frenando de una u otra forma la posible recuperación, sino remando más fuerte y ya volverán los tiempos de calma en la que volveremos a estar el doble de personas para hacer el mismo trabajo y en el que la preocupación será un 1% más o menos de subida o unas horas al mes dedicadas de una u otra forma.
Ahora, lo que urge es no dejar que se hunda el barco.
Soy el primero que cree que la educación es un recurso inestimable en la sociedad. También creo que hay que apostar, con una escuela pública de calidad, como ocurre con la Sanidad, y que un alumno que acuda a un centro concertado no debe costar más dinero al Estado (o sea, a ti y a mí) que uno que vaya a un centro público.
Pero llegó la crisis. Y la crisis llegó a todos los sitios. Va a ser temporal, saldremos de ella y saldremos fortalecidos, pero de momento, estamos en ella. Esto obliga a tomar decisiones complicadas, tanto en la familia, en las empresas, instituciones y, por supuesto, Gobierno. Personalmente, creo que el Gobierno no lo podría haber hecho peor para afrontar esta situación (ésta, y todas las demás), pero tampoco creo que los otros se preocupen por nosotros más, todos nos ven como meros votos, pero esto es otra historia. La cuestión es qué pasa con las instituciones públicas cuando llega la tijera.
Veo este país lleno de empresas que, para sobrevivir, han tenido que eliminar recursos, bajar gastos en todas las partidas (y aún así, muchas no lo han logrado). El personal es uno de esos recursos que se han recortado, y tras el ajuste ahora está realizándose el mismo trabajo que hace unos años con menos (en algunos casos, muchísima menos) gente. Y seguramente, estos afortunados empleados que han (hemos) aguantado quedan no tenían la sensación anteriormente de que les sobrara mucho tiempo. Si nos hubieran preguntado si trabajábamos todo el tiempo habríamos dicho que sí. Sin embargo, cuando es necesario nos damos cuenta de que somos capaces de más.
No tengo especial cariño a Esperanza Aguirre, como a ninguno de los políticos actuales, pero cuando escuché la idea de que los profesores de secundaria dedicaran dos horas más de su jornada a las horas lectivas no me pareció ninguna burrada (de hecho no sabía que más del 50% del tiempo se ocupaba en otras cosas que no fuera dar clase). Eso es lo que se está haciendo a lo largo y ancho del país: hacer lo mismo con menos personas.
Está claro que en algunos casos, los profesores ya estaban dando el 110% de su tiempo y energía a su profesión, pero también estoy convencido de que muchos tienen aún mucho por ofrecer. Y, desde luego, lo que no admito bajo ningún concepto es que lo que en principio es un conflicto laboral sea traspasado a los chicos. No, en ese caso no es ya Esperanza Aguirre o el Gobierno quien tiene la culpa, sino el profesor que cambia su actitud y traslada a su alumno el problema. Está claro que tendrá que apretar más y trabajar más, como todos los que tenemos la suerte de no estar entre los más de 4.000.000 de parados, pero si uno es un buen profesional no debe dejar de hacer su trabajo lo mejor que pueda. No imagino qué pensaría ese profesor si el médico que tiene un conflicto dejara morir a un par de pacientes al mes para demostrar lo importante y necesario que es.
No, no estoy de acuerdo con las huelgas, y menos tan a la ligera. Pero aún menos de acuerdo cuando esas huelga implican a mis hijas. Cuando veo que algunos profesores intentan evangelizar e inculcar sus ideas políticas en sus cabezas. Pese a que tampoco soy amigo de las manifestaciones, por lo menos éstas implican que la persona se involucre, tome acción, luche por lo que cree. He visto miles de integrantes de esa marea verde y los respeto (aunque no comparta), pero lo que no puedo aceptar que la solución a ese supuesto problema de recorte en la educación se solucione recortando aún más y perdiendo jornadas lectivas haciendo huelgas y promoviendo a los alumnos que la hagan también.
Sres. profesores: creo que vuestra tarea no es fácil (y menos con los valores que propugna la sociedad actual) y pienso que sois uno de los pilares más importantes para que este país, y esta sociedad, salga del fondo de la basura (y no sólo económica) en que estamos metidos, pero os pido que precisamente por ello seáis los primeros en dar ejemplo de que cuando la cosa está difícil hay que remangarse y darle duro, andar el kilómetro extra, liderar sin destruir. Me indigno cuando veo cómo se os ha devaluado y como, en nombre de la libertad, se permite que los alumnos os falten el respeto reiteradamente sin que podáis hacer mucho, pero desde luego, también me indigno si veo que ante el problema, en vez de apechugar, intentar resolverlo pero dar la máxima calidad a vuestro trabajo optáis por lo fácil: la huelga. Ojo, sé que la huelga os cuesta dinero, y vuelvo a decir que lo de las huelgas nunca me gusta pero, en este caso, menos
Por supuesto, no me creo con la razón absoluta, e insisto en que no estoy defendiendo ninguna ideología política (al margen de que no haya habido marea verde cuando se han hecho recortes en CCAA gobernadas por socialistas). Precisamente porque no confío en nuestros políticos creo que los únicos que podemos nadar para no ahogarnos somos las personas, todos nosotros, y la manera no es estar todo el día de lucha unos contra otros ni frenando de una u otra forma la posible recuperación, sino remando más fuerte y ya volverán los tiempos de calma en la que volveremos a estar el doble de personas para hacer el mismo trabajo y en el que la preocupación será un 1% más o menos de subida o unas horas al mes dedicadas de una u otra forma.
Ahora, lo que urge es no dejar que se hunda el barco.
21 septiembre 2011
Sacar de donde no hay en vez de generar
Ayer veía este cacharrito cuyo nombre desconozco (quizás sea un espachurrador de tubo de pasta o un exprimidor de última hora). Y pensé: creo que es una gran cualidad la de saber economizar, saber sacar el jugo a nuestros activos; el derroche jamás conduce a nada bueno, ni al pobre ni al rico. Seguramente el rico lo sea, entre otras cosas, gracias a saber aprovechar sus posibilidades.
Sin embargo, llega un momento en que la cosa no da más de sí. El tubo se vacía y no sale más. Es estupendo el aprovechar el cacharrito para exprimir lo poco (o no tan poco) que nos quedaba escondido. El problema es cuando piensas que la pasta del tubo es infinita y que sólo es cuestión de ir aplicando mejoras a los cacharritos para poder continuar viendo manar indefinidamente pasta.
Pues bien, creo que éste es el problema (uno de tantos) de nuestros gobiernos. Tenemos una situación complicada (qué manera más fina de decir que estamos con el agua al cuello)
Sin embargo, llega un momento en que la cosa no da más de sí. El tubo se vacía y no sale más. Es estupendo el aprovechar el cacharrito para exprimir lo poco (o no tan poco) que nos quedaba escondido. El problema es cuando piensas que la pasta del tubo es infinita y que sólo es cuestión de ir aplicando mejoras a los cacharritos para poder continuar viendo manar indefinidamente pasta.
Pues bien, creo que éste es el problema (uno de tantos) de nuestros gobiernos. Tenemos una situación complicada (qué manera más fina de decir que estamos con el agua al cuello)
21 agosto 2011
El Papa, los gastos, las críticas y la "contra" JMJ
Creo que es bueno puntualizar que soy ateo. No, no es una proclama ni quiero apostolizar sobre ello, simplemente quiero borrar cualquier posible sospecha que pudieras tener acerca de mi objetividad al hablar de este tema: no me gustan las religiones en general, y mucho menos las Iglesias como entidades. Sí me gusta gran parte del mensaje que las religiones promueven, pero esta es otra historia de la que no quiero hablar ahora...
29 julio 2011
¿Desconectar por vacaciones? No, gracias
Siempre que se acerca el verano escucho y leo lo mismo: las ganas de desconectar totalmente del trabajo diario. No voy a decir que no me gusten las vacaciones. Claro. Me encanta la sensación de ser libre y ver sitios nuevos. Pero creo que soy un afortunado, porque no me pesa el seguir conectado a mi trabajo.
Los que me conocéis podéis pensar que no tiene mérito: estoy encantado con mi trabajo y lo tengo incorporado a mi vida diaria. Para mí facilisimo.com no es ese sitio al que voy a sufrir todos los días un rato y a ver si se acaba pronto. Pese a no ser el dueño, pues es de mi amigo Alberto Fernández, lo siento como mío.
Pero por otra parte, creo que es una cuestión de actitud. Echando la vista atrás, haya trabajado en lo que haya trabajado siempre he intentado estar a gusto. No entiendo eso de perder 8h/día en una tortura. nunca me ha molestado que, fuera de horario laboral, me surja una llamada o problema a resolver.
Ojo, entiendo que viene bien la desconexión de unos días. A mí me encanta
Los que me conocéis podéis pensar que no tiene mérito: estoy encantado con mi trabajo y lo tengo incorporado a mi vida diaria. Para mí facilisimo.com no es ese sitio al que voy a sufrir todos los días un rato y a ver si se acaba pronto. Pese a no ser el dueño, pues es de mi amigo Alberto Fernández, lo siento como mío.
Pero por otra parte, creo que es una cuestión de actitud. Echando la vista atrás, haya trabajado en lo que haya trabajado siempre he intentado estar a gusto. No entiendo eso de perder 8h/día en una tortura. nunca me ha molestado que, fuera de horario laboral, me surja una llamada o problema a resolver.
Ojo, entiendo que viene bien la desconexión de unos días. A mí me encanta
21 julio 2011
El Atlantis y las noticias que no lo eran
Hoy el mundo giró alrededor del último aterrizaje del Atlantis. Aunque fue uno de esos (muchos) días en los que ni siquiera me siento un minuto a ver la tele, por lo que vi en twitter, G+ e internet en general parecía que todos estábamos pendientes del dichoso aterrizaje.
Reconozco que en algunas cosas soy un completo ignorante. Antes de este memorable suceso, no tenía ni repajolera idea de si el Atlantis era un tranbordador o no, ni sabía si había un sólo transbordador espacial o cuarenta, ni que hubiera un "programa espacial de transbordadores" (ni, mucho menos, que fuera la misión 135). Pero es que en una encuesta nada científica ni rigurosa realizada en mi entorno a casi todo el mundo le pasaba lo mismo.
Pues bien, por alguna mística razón de repente todo empieza a centrarse en este hecho, como si fuera el acontecimiento del siglo. El fin de una era. Aún lo entendería si fuera la última misión espacial tripulada o algo así, pero que los yankis decidan acabar con un programa de los muchos que tendrán en marcha no sé por qué nos afecta tanto.
Bueno, en realidad sí lo sé: nos afecta porque alguien decide que nos afecte. Las agencias de noticias, no sé si de motu proprio o dirigidas por un ente superior, nos endilgan lo que quieren que se convierta en actualidad, y a partir de ahí los medios de comunicación hacen lo fácil: replicar sin más, unirse al carro de la noticia candente, independientemente de que no le interese a nadie. Bueno, miento. A partir de ese momento ya le interesa a todo el mundo.
Ocurre continuamente: un vídeo que empieza a ser la noticia del día, un suceso sin relevancia especial que se convierte en el foco mediático, un encuentro deportivo (o deporte en general) que copa las audiencias...
Ya en su momento escribí algo similar sobre la bolsa, pero reconozco no dejar de sorprenderme de cómo estamos absolutamente mediatizados, cómo nuestras conversaciones están dirigidas, cómo incluso en las modernísimas Redes Sociales caemos en entrar al trapo que alguien nos pone.
¡Qué fácilones somos!
Reconozco que en algunas cosas soy un completo ignorante. Antes de este memorable suceso, no tenía ni repajolera idea de si el Atlantis era un tranbordador o no, ni sabía si había un sólo transbordador espacial o cuarenta, ni que hubiera un "programa espacial de transbordadores" (ni, mucho menos, que fuera la misión 135). Pero es que en una encuesta nada científica ni rigurosa realizada en mi entorno a casi todo el mundo le pasaba lo mismo.
Pues bien, por alguna mística razón de repente todo empieza a centrarse en este hecho, como si fuera el acontecimiento del siglo. El fin de una era. Aún lo entendería si fuera la última misión espacial tripulada o algo así, pero que los yankis decidan acabar con un programa de los muchos que tendrán en marcha no sé por qué nos afecta tanto.
Bueno, en realidad sí lo sé: nos afecta porque alguien decide que nos afecte. Las agencias de noticias, no sé si de motu proprio o dirigidas por un ente superior, nos endilgan lo que quieren que se convierta en actualidad, y a partir de ahí los medios de comunicación hacen lo fácil: replicar sin más, unirse al carro de la noticia candente, independientemente de que no le interese a nadie. Bueno, miento. A partir de ese momento ya le interesa a todo el mundo.
Ocurre continuamente: un vídeo que empieza a ser la noticia del día, un suceso sin relevancia especial que se convierte en el foco mediático, un encuentro deportivo (o deporte en general) que copa las audiencias...
Ya en su momento escribí algo similar sobre la bolsa, pero reconozco no dejar de sorprenderme de cómo estamos absolutamente mediatizados, cómo nuestras conversaciones están dirigidas, cómo incluso en las modernísimas Redes Sociales caemos en entrar al trapo que alguien nos pone.
¡Qué fácilones somos!
18 julio 2011
El síndrome de la persiana
Todos conocemos el ruido tan particular que hacen las persianas metálicas de los comercios al abrirse o cerrarse. Ese sonido que significa "empieza la sesión" o "hasta aquí he llegado por hoy".
Tradicionalmente nos ha acompañado ese sonido como inicio y punto final a las jornadas laborales de los comercios de barrio. Y quizás a muchos les ha quedado tan grabado que no saben funcionar sin el marcaje de esos tiempos. Me explico.
En facilisimo.com contamos con un canal inmobiliario (de hecho, el decano del Grupo) en el que las agencias inmobiliarias anuncian sus viviendas. Pues bien, todos los años en agosto nos llegan los ruegos de muchas de ellas para dejar de publicar porque se van unos días de vacaciones. O sea, nos piden "que bajemos la persiana unos días". Y yo me pregunto, ¿no entienden que una de las bellezas de Internet es que funciona 24/365, o sea siempre, a todas horas? ¿No entienden que si estoy buscando una vivienda y envío un formulario de solicitud de información, cuando el agente inmobiliario vuelva en diez días lo más normal es que aún no me haya comprado ninguna casa y y puedas tener un posible cliente a la vuelta de tus vacaciones?
En mi caso reconozco que jamás me ha agobiado "interferir" mis momentos de ocio con cuestiones de trabajo: tengo la suerte de que siempre me ha gustado mi trabajo. Eso hace más fácil el poder atender correos en cualquier momento y lugar sin que me cause estrés, y no acumulo nada para la vuelta porque, en la medida de lo posible, continúo atendiendo asuntos sin alterarme. Pero si tú eres de los que necesitas desconectar, eso no te impide "dejar subida la persiana" de tu negocio. Simplemente, planifica un sistema de respuesta automática para que el posible cliente no piense que no haces ni caso diciendo que a la vuelta le atenderás, pero aprovecha la tecnología a tu favor.
Igual que a nadie le parecería lógico cancelar la publicación de anuncios todos los días a partir de las 20h y hasta las 10h por tener la oficina cerrada, no debes desaparecer de Internet porque tu negocio esté cerrado.
Tradicionalmente nos ha acompañado ese sonido como inicio y punto final a las jornadas laborales de los comercios de barrio. Y quizás a muchos les ha quedado tan grabado que no saben funcionar sin el marcaje de esos tiempos. Me explico.
En facilisimo.com contamos con un canal inmobiliario (de hecho, el decano del Grupo) en el que las agencias inmobiliarias anuncian sus viviendas. Pues bien, todos los años en agosto nos llegan los ruegos de muchas de ellas para dejar de publicar porque se van unos días de vacaciones. O sea, nos piden "que bajemos la persiana unos días". Y yo me pregunto, ¿no entienden que una de las bellezas de Internet es que funciona 24/365, o sea siempre, a todas horas? ¿No entienden que si estoy buscando una vivienda y envío un formulario de solicitud de información, cuando el agente inmobiliario vuelva en diez días lo más normal es que aún no me haya comprado ninguna casa y y puedas tener un posible cliente a la vuelta de tus vacaciones?
En mi caso reconozco que jamás me ha agobiado "interferir" mis momentos de ocio con cuestiones de trabajo: tengo la suerte de que siempre me ha gustado mi trabajo. Eso hace más fácil el poder atender correos en cualquier momento y lugar sin que me cause estrés, y no acumulo nada para la vuelta porque, en la medida de lo posible, continúo atendiendo asuntos sin alterarme. Pero si tú eres de los que necesitas desconectar, eso no te impide "dejar subida la persiana" de tu negocio. Simplemente, planifica un sistema de respuesta automática para que el posible cliente no piense que no haces ni caso diciendo que a la vuelta le atenderás, pero aprovecha la tecnología a tu favor.
Igual que a nadie le parecería lógico cancelar la publicación de anuncios todos los días a partir de las 20h y hasta las 10h por tener la oficina cerrada, no debes desaparecer de Internet porque tu negocio esté cerrado.
27 abril 2011
Todo es según el color...
Siempre me asombro de la incapacidad humana de ser objetivos, realmente objetivos. ¿Cómo puede ser que a la hora de juzgar cualquier hecho, persona o evento no seamos capaces de alejarnos de nuestros convencimientos y analizar tranquilamente sin el filtro de nuestras limitaciones?
Partiendo de la base de que no me considero "de nada" me asombra observar a personas inteligentes cayendo una y otra vez en el mismo error.
He visto por encima el partido Madrid/Barça de hoy. He escuchado la lamentable locución de Telemadrid. He visto en Twitter y Facebook cómo las mismas jugadas provocaban comentarios totalmente opuestos en personas igual de inteligentes, pero que "son" de diferentes equipos.
Pues no. Si un jugador es un teatrero, deberían crtiticarlo tanto unos como otros. Si una jugada es buena, lo debe ser para ambos seguidores. Si un entrenador es un impresentable, ambos deben criticarlo.
Y si un político es imbécil, lo es "seas" del bando que seas. Si una medida es necesaria o justa, debes saber verlo, independientemente de si ha sido "tu" partido o el otro el que la lleva a término.
Quizás lo más sencillo es que no "fuéramos" de nada (ya hablé de ello), pero al menos si decides "ser de algo", si te alineas con cualquier idea/equipo/partido/tendencia..., intenta mantener el control, intenta no ser una pieza totalmente previsible que reacciona tal y como se espera de un "miembro del clan".
Intenta no hacer buena la famosa frase "En este mundo traidor, nada es verdad o mentira, todo es según el color del cristal con que se mira". Usa gafas transparentes.
Partiendo de la base de que no me considero "de nada" me asombra observar a personas inteligentes cayendo una y otra vez en el mismo error.
He visto por encima el partido Madrid/Barça de hoy. He escuchado la lamentable locución de Telemadrid. He visto en Twitter y Facebook cómo las mismas jugadas provocaban comentarios totalmente opuestos en personas igual de inteligentes, pero que "son" de diferentes equipos.
Pues no. Si un jugador es un teatrero, deberían crtiticarlo tanto unos como otros. Si una jugada es buena, lo debe ser para ambos seguidores. Si un entrenador es un impresentable, ambos deben criticarlo.
Y si un político es imbécil, lo es "seas" del bando que seas. Si una medida es necesaria o justa, debes saber verlo, independientemente de si ha sido "tu" partido o el otro el que la lleva a término.
Quizás lo más sencillo es que no "fuéramos" de nada (ya hablé de ello), pero al menos si decides "ser de algo", si te alineas con cualquier idea/equipo/partido/tendencia..., intenta mantener el control, intenta no ser una pieza totalmente previsible que reacciona tal y como se espera de un "miembro del clan".
Intenta no hacer buena la famosa frase "En este mundo traidor, nada es verdad o mentira, todo es según el color del cristal con que se mira". Usa gafas transparentes.
09 abril 2011
Prioridades: el motor de nuestras elecciones
Desde que nacemos, empezamos a tomar decisiones. Consciente o inconscientemente, cada instante optamos por una entre dos o varias alternativas. Lloramos o no, nos movemos o nos quedamos quietos... Vamos creciendo y continuamos tomando decisiones.
Y ¿en qué se basan nuestras decisiones? Siempre en nuestro orden de prioridades. En cada momento nuestro cerebro procesa todas las opciones posibles y elige una, sólo una, la que para nosotros tiene mayor prioridad. Ocurre a todos los niveles, desde las opciones más sencillas de entender. Si tenemos comida y hambre, comemos porque es prioritario a estar quietos. Si estamos durmiendo y abrimos un ojo y nos da hambre, si la prioridad es la de estar a gustito en la cama, no nos levantaremos. Si el hambre "vence" la batalla, pues nos levantaremos. Un lunes nos levantaremos para ir a trabajar porque el esfuerzo que supone es compensado por la expectativa del sueldo a cobrar.
Está claro que en muchos casos lo hacemos en modo automático, y por eso precisamente deberíamos poner atención: si clarificamos nuestras prioridades, nuestras acciones se ejecutarán sin esfuerzo o, al menos, sin el esfuerzo de tener que decidir. Si no tenemos duda de qué es lo más importante para nosotros, no nos costará hacer lo correcto.
Así, si tenemos clara la prioridad en nuestra vida de tener salud no encenderemos ese cigarrillo. Si reforzamos esa postura con el ahorro que supone no fumar, el daño que se causa a los demás, el olor que se nos queda en en la ropa, el mal aliento, etc., pues será muchísimo más fácil que, definitivamente, no encendamos ese pitillo nunca más.
Y esto nos vale para todas las decisiones, desde decidir dejar un trabajo "seguro" por iniciar un proyecto arriesgado hasta involucrarnos con la persona querida venciendo el miedo al compromiso. Nuestra prioridad de ser honrados estará por encima de la de conseguir un beneficio temporal a costa de hacer lo "incorrecto".
Pero ojo, es imprescindible, absolutamente, el tener muy claro nuestro nivel de prioridades: nunca una prioridad sin importancia debe imponerse a nuestros valores más profundos. Éstos son los que deben marcar la base de nuestras prioridades en la vida.
Hagámoslo sencillo: sepamos qué es lo importante para nosotros y dejémonos llevar luego por las decisiones que tomemos, pues serán siempre las correctas.
Y ¿en qué se basan nuestras decisiones? Siempre en nuestro orden de prioridades. En cada momento nuestro cerebro procesa todas las opciones posibles y elige una, sólo una, la que para nosotros tiene mayor prioridad. Ocurre a todos los niveles, desde las opciones más sencillas de entender. Si tenemos comida y hambre, comemos porque es prioritario a estar quietos. Si estamos durmiendo y abrimos un ojo y nos da hambre, si la prioridad es la de estar a gustito en la cama, no nos levantaremos. Si el hambre "vence" la batalla, pues nos levantaremos. Un lunes nos levantaremos para ir a trabajar porque el esfuerzo que supone es compensado por la expectativa del sueldo a cobrar.
Está claro que en muchos casos lo hacemos en modo automático, y por eso precisamente deberíamos poner atención: si clarificamos nuestras prioridades, nuestras acciones se ejecutarán sin esfuerzo o, al menos, sin el esfuerzo de tener que decidir. Si no tenemos duda de qué es lo más importante para nosotros, no nos costará hacer lo correcto.
Así, si tenemos clara la prioridad en nuestra vida de tener salud no encenderemos ese cigarrillo. Si reforzamos esa postura con el ahorro que supone no fumar, el daño que se causa a los demás, el olor que se nos queda en en la ropa, el mal aliento, etc., pues será muchísimo más fácil que, definitivamente, no encendamos ese pitillo nunca más.
Y esto nos vale para todas las decisiones, desde decidir dejar un trabajo "seguro" por iniciar un proyecto arriesgado hasta involucrarnos con la persona querida venciendo el miedo al compromiso. Nuestra prioridad de ser honrados estará por encima de la de conseguir un beneficio temporal a costa de hacer lo "incorrecto".
Pero ojo, es imprescindible, absolutamente, el tener muy claro nuestro nivel de prioridades: nunca una prioridad sin importancia debe imponerse a nuestros valores más profundos. Éstos son los que deben marcar la base de nuestras prioridades en la vida.
Hagámoslo sencillo: sepamos qué es lo importante para nosotros y dejémonos llevar luego por las decisiones que tomemos, pues serán siempre las correctas.
02 abril 2011
Abundancia: empecemos por ahí
Durante toda mi vida he estado escuchando mensajes de escasez a mi alrededor. Mensajes en los que parecía que todo se iba a acabar. Mensajes que determinaban que si alguien conseguía algo era a costa de quitárselo a otros. Ideas que se basan en que todo se acaba y no hay suficiente.
Hace unos años, la sequía nos iba a defenestrar. Ante cualquier asomo de crisis o tragedia, las masas arramplan en los supermercados con todo lo habido y por haber (que por supuesto se echará a perder en poco tiempo) porque el pánico a que todo se desaparezca. El agua se agota. La energía se acaba. Es más, ¿cuántas predicciones del fin del mundo hemos escuchado ya?
Todo parte de un sentimiento de limitación continua. Qué forma más mutilada de vivir. Es cierto que hay que administrar los recursos. Es cierto que hay que cuidar el medio ambiente. Es cierto que el dinero hay que mimarlo. Y el amor, por supuesto, también. Pero de ahí a pensar que todo es finito y que hay que luchar por las escasas existencias, hay un mundo.
Hay agua ilimitada (¿es que no hemos estudiado el ciclo del agua?) Energía hay muchísima más de la que podemos necesitar mientras luzca el sol (y cuando deje de hacerlo, ya no tendremos preocupaciones). Amor hay para dar y tomar. Es más, cuanto más des más existirá y más recibirás. ¿Dinero? No te preocupes de él. Preocúpate de dar el servicio adecuado. El dinero llegará.
En definitiva, quítate los filtros limitantes, expulsa los pensamientos de complejo de escasez que tanto nos han machacado, incluso nuestros seres queridos (víctimas de la misma programación). Piensa en abundancia. Piensa en dar sin preocuparte de cómo se te queda a ti el "depósito".
Y sí es cierto, debemos cuidar este planeta y no cargárnoslo. Debemos conseguir una armonía con la Tierra para no destrozarla, pero no por escasez, sino por amor a ella y a la humanidad. Puede parecer lo mismo, pero no tiene nada que ver.
Imagen de pobreza sacada de http://loladisenio.com
Hace unos años, la sequía nos iba a defenestrar. Ante cualquier asomo de crisis o tragedia, las masas arramplan en los supermercados con todo lo habido y por haber (que por supuesto se echará a perder en poco tiempo) porque el pánico a que todo se desaparezca. El agua se agota. La energía se acaba. Es más, ¿cuántas predicciones del fin del mundo hemos escuchado ya?
Todo parte de un sentimiento de limitación continua. Qué forma más mutilada de vivir. Es cierto que hay que administrar los recursos. Es cierto que hay que cuidar el medio ambiente. Es cierto que el dinero hay que mimarlo. Y el amor, por supuesto, también. Pero de ahí a pensar que todo es finito y que hay que luchar por las escasas existencias, hay un mundo.
Hay agua ilimitada (¿es que no hemos estudiado el ciclo del agua?) Energía hay muchísima más de la que podemos necesitar mientras luzca el sol (y cuando deje de hacerlo, ya no tendremos preocupaciones). Amor hay para dar y tomar. Es más, cuanto más des más existirá y más recibirás. ¿Dinero? No te preocupes de él. Preocúpate de dar el servicio adecuado. El dinero llegará.
En definitiva, quítate los filtros limitantes, expulsa los pensamientos de complejo de escasez que tanto nos han machacado, incluso nuestros seres queridos (víctimas de la misma programación). Piensa en abundancia. Piensa en dar sin preocuparte de cómo se te queda a ti el "depósito".Y sí es cierto, debemos cuidar este planeta y no cargárnoslo. Debemos conseguir una armonía con la Tierra para no destrozarla, pero no por escasez, sino por amor a ella y a la humanidad. Puede parecer lo mismo, pero no tiene nada que ver.
Imagen de pobreza sacada de http://loladisenio.com
31 marzo 2011
Cómo NO utilizar los sitios de descuentos (Groupon, LetsBonus, etc) para tu negocio
Me reconozco como usuario premium ;) todo lo que suene a descuento. Desde que comenzaron los Groupon, Let's Bonus, Grupalia, Ofertum, Mequedouno, etc. tengo un poco el síndrome del cutre y sólo quiero comprar con descuento. Bueno, es broma (un poco) pero es cierto que los he utilizado mucho.
Y ¿qué me he encontrado? Pues en algunos casos servicios excelentes, en otros normalito y en otros me han tratado francamente de forma cutre. Y estos últimos creo que cometen un error garrafal. Yo no obligo a nadie a contratar estos servicios de descuentos, pero si lo haces, que sea para sumar.
Si resulta que yo, como me ha ocurrido hoy, voy a un restaurante con mi chica con un bono por el que he pagado 29 € pero que se supone equivale a 60 €, me debes tratar como un cliente de 60 €, no como uno de 29 (que aunque fuera de 29 me deberías tratar bien). Al final el servicio apenas ha merecido los 29 € pagados y, ni que decir tiene, me habría parecido un atraco por 60.
¿Cree el dueño del restaurante que ha hecho buen negocio racaneándome la cena? Obviamente, lo primero que he hecho al salir es poner mi comentario y nota en 11870.com (por eso voy a salvarle de ser mencionado en este post) y a todo el que le hable será negativo. O sea, que han invertido en ¡marketing negativo!
Recuerdo el año pasado que compré unos cupones para hacer barranquismo en Cuenca. Al llamar me dijeron que al ser de Let's Bonus sólo podía ir los sábados por la mañana, porque "claro, no era lo mismo que un cliente normal".
Pues perdón, si lo haces, hazlo bien. Sí debes tratarme igual que un cliente normal, o mejor porque me vas a crear la insustituible primera impresión. Nadie te obliga a ofrecer tu producto con descuento, pero debe ser el mismo producto porque si no no estás haciendo un descuento, sino una versión light de él (por cierto, en este caso Let'sBonus me reintegró lo pagado cuando les comuniqué este hecho, chapeau por ellos).
En definitiva, si tienes un negocio y te estás planteando realizar alguna promoción a través de cupones de descuento, me parece genial. Creo que puede ser una buena acción de marketing con poca inversión, pero no lo hagas pensando ganarle dinero a esos bonos, sino como un modo de generar imagen de tu negocio y, por supuesto, crear una corriente viral positiva que haga que el que compra tu producto hoy con el descuento mañana lo compre a su precio y además lo promueva.
Y ¿qué me he encontrado? Pues en algunos casos servicios excelentes, en otros normalito y en otros me han tratado francamente de forma cutre. Y estos últimos creo que cometen un error garrafal. Yo no obligo a nadie a contratar estos servicios de descuentos, pero si lo haces, que sea para sumar.
Si resulta que yo, como me ha ocurrido hoy, voy a un restaurante con mi chica con un bono por el que he pagado 29 € pero que se supone equivale a 60 €, me debes tratar como un cliente de 60 €, no como uno de 29 (que aunque fuera de 29 me deberías tratar bien). Al final el servicio apenas ha merecido los 29 € pagados y, ni que decir tiene, me habría parecido un atraco por 60.
¿Cree el dueño del restaurante que ha hecho buen negocio racaneándome la cena? Obviamente, lo primero que he hecho al salir es poner mi comentario y nota en 11870.com (por eso voy a salvarle de ser mencionado en este post) y a todo el que le hable será negativo. O sea, que han invertido en ¡marketing negativo!
Recuerdo el año pasado que compré unos cupones para hacer barranquismo en Cuenca. Al llamar me dijeron que al ser de Let's Bonus sólo podía ir los sábados por la mañana, porque "claro, no era lo mismo que un cliente normal".
Pues perdón, si lo haces, hazlo bien. Sí debes tratarme igual que un cliente normal, o mejor porque me vas a crear la insustituible primera impresión. Nadie te obliga a ofrecer tu producto con descuento, pero debe ser el mismo producto porque si no no estás haciendo un descuento, sino una versión light de él (por cierto, en este caso Let'sBonus me reintegró lo pagado cuando les comuniqué este hecho, chapeau por ellos).
En definitiva, si tienes un negocio y te estás planteando realizar alguna promoción a través de cupones de descuento, me parece genial. Creo que puede ser una buena acción de marketing con poca inversión, pero no lo hagas pensando ganarle dinero a esos bonos, sino como un modo de generar imagen de tu negocio y, por supuesto, crear una corriente viral positiva que haga que el que compra tu producto hoy con el descuento mañana lo compre a su precio y además lo promueva.
25 marzo 2011
Sé feliz. Depende de ti
Me llega este vídeo a través de Javier Luengo y me encanta porque coincide con mi manera de pensar (qué ególatra, me gusta porque coincide conmigo... ;) ). Bueno, la cuestión es que son unos consejitos para ser feliz, y el detalle es que todos ellos dependen absolutamente de cada uno de ellos.
Ser feliz no está a expensas de las circunstancias, de los demás, de nuestra edad, de nuestra salud...
Es tu actitud la que lo determina. Concédete tres minutos y medio.
Ser feliz no está a expensas de las circunstancias, de los demás, de nuestra edad, de nuestra salud...
Es tu actitud la que lo determina. Concédete tres minutos y medio.
21 marzo 2011
¿Actitud? Aprendamos de Japón
Yo creo que quien más quien menos en estos días hemos comentado lo increíble que es la actitud de los japoneses ante uno de los mayores desastres que se recuerdan. Y creo que no nos deberíamos quedar en la mera anécdota de decir "estos japoneses son la leche". Podemos comentar como anécdota el ver cómo vienen de turismo con sus cámaras y sus sonrisas o cómo duermen en esos "nichos" tan peculiares. Pero ver de qué manera tienen arraigados unos valores profundísimos que les permiten no caer en la vulgaridad en los peores momentos, es algo que me pone la carne de gallina.
Es muy fácil mantener la buena actitud cuando las cosas van bien. Tambíén es sencillo tener coraje y sangre fría cuando otra persona pasa por un problema (damos consejos y somos un poco "gurús") pero es igualmente fácil vernos caer en la histeria, la depresión, el desánimo, la pereza, la insolidaridad o el egoísmo (y a veces, precisamente esos "gurús de la actitud" son los primeros) al primer dolor de muelas, problema económico o desamor.
Los valores de los japoneses, muchos de ellos compartidos por los diferentes pueblos orientales, nos deberían servir de ejemplo, de modelo, para provocar un cambio drástico en nuestra cultura, en nuestra forma de pensar y, urgentemente, en la forma en que estamos educando (sobre todo con el ejemplo) a nuestros hijos.
Ver una nación literalmente resquebrajada, pero con los valores intactos, en donde no se propician los saqueos, en donde el heroísmo es simplemente lo que hay que hacer, en donde las circunstancias siempre están por debajo de la actitud, en donde la calma en los momentos de tensión hacen que el drama haya sido muchísimo menos dramático, nos debería hacer recapacitar, en serio. A veces lo nuestro parece una sociedad intacta con los valores resquebrajados.
Recuerdo como unos amigos que estuvieron en Japón en la época de la histeria de la Gripe A (por cierto, ¿qué fue de ella?) y allí vieron muchas personas con mascarilla por la calle. Comentaron este hecho con quien les guiaba por allí, un español bien conocedor de la cultura japonesa, y éste les confirmó que, en efecto, las llevaban por la posibilidad de la transmisión de la gripe. Pero no, no era por la posibilidad de ser contagiados, sino ¡¡por la de transmitirla!!. Quienes llevaban la máscara eran los que pensaban que podrían ser portadores del virus y, como lo más natural del mundo, hacían lo posible por no perjudicar a su prójimo.
En fin, gracias Japón por demostrar que el ser humano no es ese ser egoísta, a merced de las circunstancias y sin valores que en ocasiones podría parecer el modelo que nuestra sociedad occidental promueve.
Fotos de cedequack.files.wordpress.com y lanoticiasur.com.ar
Es muy fácil mantener la buena actitud cuando las cosas van bien. Tambíén es sencillo tener coraje y sangre fría cuando otra persona pasa por un problema (damos consejos y somos un poco "gurús") pero es igualmente fácil vernos caer en la histeria, la depresión, el desánimo, la pereza, la insolidaridad o el egoísmo (y a veces, precisamente esos "gurús de la actitud" son los primeros) al primer dolor de muelas, problema económico o desamor.
Los valores de los japoneses, muchos de ellos compartidos por los diferentes pueblos orientales, nos deberían servir de ejemplo, de modelo, para provocar un cambio drástico en nuestra cultura, en nuestra forma de pensar y, urgentemente, en la forma en que estamos educando (sobre todo con el ejemplo) a nuestros hijos.
Ver una nación literalmente resquebrajada, pero con los valores intactos, en donde no se propician los saqueos, en donde el heroísmo es simplemente lo que hay que hacer, en donde las circunstancias siempre están por debajo de la actitud, en donde la calma en los momentos de tensión hacen que el drama haya sido muchísimo menos dramático, nos debería hacer recapacitar, en serio. A veces lo nuestro parece una sociedad intacta con los valores resquebrajados.
Recuerdo como unos amigos que estuvieron en Japón en la época de la histeria de la Gripe A (por cierto, ¿qué fue de ella?) y allí vieron muchas personas con mascarilla por la calle. Comentaron este hecho con quien les guiaba por allí, un español bien conocedor de la cultura japonesa, y éste les confirmó que, en efecto, las llevaban por la posibilidad de la transmisión de la gripe. Pero no, no era por la posibilidad de ser contagiados, sino ¡¡por la de transmitirla!!. Quienes llevaban la máscara eran los que pensaban que podrían ser portadores del virus y, como lo más natural del mundo, hacían lo posible por no perjudicar a su prójimo.
En fin, gracias Japón por demostrar que el ser humano no es ese ser egoísta, a merced de las circunstancias y sin valores que en ocasiones podría parecer el modelo que nuestra sociedad occidental promueve.
Fotos de cedequack.files.wordpress.com y lanoticiasur.com.ar
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