Ir al contenido principal

Sermón o ejemplo: lo que haces grita tanto que lo que dices no se oye.

Mis padres no eran personas de grandes charlas filosóficas. No nos dejaron un legado de sermones ni grandes disertaciones, pero sí nos dejaron ejemplos. Eso sí que es un gran legado. Ejemplo de honradez, de entrega, de capacidad de trabajo, de discreción... Hay tantas virtudes que es una maravilla ir descubriéndolas según voy madurando (sí, con 43 todavía estoy en el proceso). Sería fantástico poder decírselo, pero eso ya no es posible.

En la historia hemos visto continuamente cómo se repiten modelos de comportamiento seguidos por otros. En muchos casos, se trata de personas que hablan muy bien, dan grandes charlas, pero no aplican ni el 10% de lo que predican. Lo vemos en líderes religiosos, políticos, directivos, ... En otros casos, vemos personas que hablan poco y hacen mucho, y así crean una corriente de seguidores. Y en los menos, nos encontramos personas que hacen y predican lo mismo.

Mi consejo, busca siempre detrás de las palabras. Eso no quiere decir que si alguien da un buen consejo pero no lo sigue, entonces el consejo es malo. Lo que quiere decir que debemos ser seguidores de las ideas, no de las personas. Las ideas no cambian ni nos defraudan, las personas somos imperfectas y variables.

Así pues, preocúpate de qué dicen las personas y analiza si predican con el ejemplo, pero no te hagas fan incondicional de nadie, sólo hazte seguidor incondicional de las ideas o, mejor aún, de los valores. Las personas cambiamos, evolucionamos, traicionamos,... los valores permanecen.

Entradas populares de este blog

Sobre vallas, muros e inmigrantes

Ya he manifestado alguna vez que me gustaría que el mundo fuera un solo territorio, donde todos pudiéramos ir de uno a otro sitio sin más. Me parece absurdo que existan aún los países, con toda la desigualdad e injusticias que esto provoca (bueno, esto sumado a las religiones y el ansia de poder). 


Foto: Wikipedia

El caso es que hoy en día esto no es así. España tiene tratado con Europa respecto a libre circulación pero no lo tiene con los países de África. Un africano no puede entrar en España sin más: o es turista o tiene que tener los permisos correspondientes (igual que un español no puede ir a vivir a un país africano porque sí). Insisto en que creo que esto no es justo, pero es así. La cuestión es, ¿ponemos impedimentos o no para que entre el que quiera?

Yo entiendo que si lo que dice la ley es que no pueden entrar, lo normal y lógico es que se pongan los medios para que no lo hagan. Y los medios son vigilancia, muros, vallas o lo que sea. Y me parece una hipocresía criticarlo. Es …

¡Rápido, comparte, retuitea, whatsappéalo!

Hemos estado inmersos en campaña electoral, con todo lo que eso significa: un montón de políticos intentando tirar piedras contra cualquier tejado habido y por haber y un montón de fieles que lo hacen sin parar ni un minuto a pensar. Si una publicación habla bien de mi líder es cierta, si habla mal del enemigo, es cierta. Si el enemigo publica algo, rápidamente hay que contrarrestar.

Está claro que en mi caso la cosa es más fácil porque, como ya comenté, no soy de nadie, por lo que no me debo a nadie. Tengo mis propias ideas y no me veo obligado a defender ni atacar a nadie.


La prensa suele manipular la información, pero en este caso fue la manipulada, haciendo circular un supuesto photoshopeo en la portada de ABC

¿Un tuit? Compruébalo. Es facilísimo crear un falso pantallazo...
Pero lo peor de todo es cuando en ese afán defensor/atacante vemos como se promueven en redes sociales continuamente memes, pantallazos o noticias publicadas en veteasaberdóndesin comprobar si son o no ciertas. Da…

¿Actitud? Aprendamos de Japón

Yo creo que quien más quien menos en estos días hemos comentado lo increíble que es la actitud de los japoneses ante uno de los mayores desastres que se recuerdan. Y creo que no nos deberíamos quedar en la mera anécdota de decir "estos japoneses son la leche". Podemos comentar como anécdota el ver cómo vienen de turismo con sus cámaras y sus sonrisas o cómo duermen en esos "nichos" tan peculiares. Pero ver de qué manera  tienen arraigados unos valores profundísimos que les permiten no caer en la vulgaridad en los peores momentos, es algo que me pone la carne de gallina.

Es muy fácil mantener la buena actitud cuando las cosas van bien. Tambíén es sencillo tener coraje y sangre fría cuando otra persona pasa por un problema (damos consejos y somos un poco "gurús") pero es igualmente fácil vernos caer en la histeria, la depresión, el desánimo, la pereza, la insolidaridad o el egoísmo (y a veces, precisamente esos "gurús de la actitud" son los primer…