Ir al contenido principal

Sermón o ejemplo: lo que haces grita tanto que lo que dices no se oye.

Mis padres no eran personas de grandes charlas filosóficas. No nos dejaron un legado de sermones ni grandes disertaciones, pero sí nos dejaron ejemplos. Eso sí que es un gran legado. Ejemplo de honradez, de entrega, de capacidad de trabajo, de discreción... Hay tantas virtudes que es una maravilla ir descubriéndolas según voy madurando (sí, con 43 todavía estoy en el proceso). Sería fantástico poder decírselo, pero eso ya no es posible.

En la historia hemos visto continuamente cómo se repiten modelos de comportamiento seguidos por otros. En muchos casos, se trata de personas que hablan muy bien, dan grandes charlas, pero no aplican ni el 10% de lo que predican. Lo vemos en líderes religiosos, políticos, directivos, ... En otros casos, vemos personas que hablan poco y hacen mucho, y así crean una corriente de seguidores. Y en los menos, nos encontramos personas que hacen y predican lo mismo.

Mi consejo, busca siempre detrás de las palabras. Eso no quiere decir que si alguien da un buen consejo pero no lo sigue, entonces el consejo es malo. Lo que quiere decir que debemos ser seguidores de las ideas, no de las personas. Las ideas no cambian ni nos defraudan, las personas somos imperfectas y variables.

Así pues, preocúpate de qué dicen las personas y analiza si predican con el ejemplo, pero no te hagas fan incondicional de nadie, sólo hazte seguidor incondicional de las ideas o, mejor aún, de los valores. Las personas cambiamos, evolucionamos, traicionamos,... los valores permanecen.

Comentarios

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Fundación Sandra Ibarra y Pablo Herreros, cuando las piezas encajan

¿Qué tendrá el cáncer que sólo mencionarlo nos tensa y nos pone en estado de alerta? Supongo que la diferencia con la malaria o la situación de Siria es que, de una u otra manera, el cáncer es una lacra que todos tenemos cerca, ya sea personalmente o en algún ser cercano. La buena noticia es que cada día se avanza más en su lucha (aunque queda un montón que hacer en la parte de alimentación y actitud mental, esenciales, según creo yo, para su prevención y curación).

Reconozco que no conocía la fundación Sandra Ibarra, que apoya a enfermos de esta enfermedad desde hace años. Sandra ha superado 2 cánceres en su vida y su lucha es ahora la de apoyar a los enfermos, no sólo desde el prisma médico sino desde todos los puntos de vista: personal y social incluidos. Merece la pena que te informes sobre su excelente labor.





A quien sí conocía es a Pablo Herreros. Aparte de conocerlo personalmente ya me sorprendió gratamente con su libro El poder es de las personas del que ya hablé hace...¡5 años!…

"El poder está en las personas" de Pablo Herreros, mi crítica

Conozco a Pabloalgo. Es que no soy de los que porque nos seguimos en twitter y nos hemos visto en unos cuantos eventos ya digo que somos muy amigos, pero sí es verdad que es uno de esos tipos que me cae bien y me ha gustado las veces que hemos cambiado alguna palabra. El caso es que me envió su libro y me lo he leído. Ya, no es un gran logro, pero hacía muuuucho que no me leía un libro en papel (sí, de esos, cómo los de antes), tengo alguno en lista de espera y siempre me da pereza (por cierto, Pablo ¿aún no lo tienes en edición digital? Eso sí que es raro)





El caso es que imaginé que sería un libro más de cosas modernas (Internet, redes sociales, etc.). Lógicamente conocía el famoso caso de La Noria, aunque no llegué a conocer nunca ese programa (ya, eso dicen todos, pero yo veo poquísimo la tele y menos aún Tele5) y me temía un monográfico sobre ello. Bueno, aún así, por el detalle de habérmelo  mandado y porque, como he dicho, Pablo me cae bien, me lo he leído.




Y aquí están mis conc…

¡Rápido, comparte, retuitea, whatsappéalo!

Hemos estado inmersos en campaña electoral, con todo lo que eso significa: un montón de políticos intentando tirar piedras contra cualquier tejado habido y por haber y un montón de fieles que lo hacen sin parar ni un minuto a pensar. Si una publicación habla bien de mi líder es cierta, si habla mal del enemigo, es cierta. Si el enemigo publica algo, rápidamente hay que contrarrestar.

Está claro que en mi caso la cosa es más fácil porque, como ya comenté, no soy de nadie, por lo que no me debo a nadie. Tengo mis propias ideas y no me veo obligado a defender ni atacar a nadie.


La prensa suele manipular la información, pero en este caso fue la manipulada, haciendo circular un supuesto photoshopeo en la portada de ABC

¿Un tuit? Compruébalo. Es facilísimo crear un falso pantallazo...
Pero lo peor de todo es cuando en ese afán defensor/atacante vemos como se promueven en redes sociales continuamente memes, pantallazos o noticias publicadas en veteasaberdóndesin comprobar si son o no ciertas. Da…