Ir al contenido principal

Sermón o ejemplo: lo que haces grita tanto que lo que dices no se oye.

Mis padres no eran personas de grandes charlas filosóficas. No nos dejaron un legado de sermones ni grandes disertaciones, pero sí nos dejaron ejemplos. Eso sí que es un gran legado. Ejemplo de honradez, de entrega, de capacidad de trabajo, de discreción... Hay tantas virtudes que es una maravilla ir descubriéndolas según voy madurando (sí, con 43 todavía estoy en el proceso). Sería fantástico poder decírselo, pero eso ya no es posible.

En la historia hemos visto continuamente cómo se repiten modelos de comportamiento seguidos por otros. En muchos casos, se trata de personas que hablan muy bien, dan grandes charlas, pero no aplican ni el 10% de lo que predican. Lo vemos en líderes religiosos, políticos, directivos, ... En otros casos, vemos personas que hablan poco y hacen mucho, y así crean una corriente de seguidores. Y en los menos, nos encontramos personas que hacen y predican lo mismo.

Mi consejo, busca siempre detrás de las palabras. Eso no quiere decir que si alguien da un buen consejo pero no lo sigue, entonces el consejo es malo. Lo que quiere decir que debemos ser seguidores de las ideas, no de las personas. Las ideas no cambian ni nos defraudan, las personas somos imperfectas y variables.

Así pues, preocúpate de qué dicen las personas y analiza si predican con el ejemplo, pero no te hagas fan incondicional de nadie, sólo hazte seguidor incondicional de las ideas o, mejor aún, de los valores. Las personas cambiamos, evolucionamos, traicionamos,... los valores permanecen.

Comentarios

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

El secreto de mi madre en las relaciones personales

Mi madre, Teresa Fábregas , fue una persona de esas que hay pocas, poquísimas. Hace varios años que ha muerto y puedo decir con orgullo que jamás, absolutamente nunca, he sabido de alguien que haya vertido alguna crítica negativa hacia ella. Impresionante. Nunca he visto nada igual. Sin embargo, cuando estaba viva creo que no le demostré suficientemente lo especial que la consideraba. Bueno, eso es otra historia y será contada en otra ocasión... El caso es que cada vez que encuentro a alguna persona que la conoció, invariablemente acabamos hablando de ella y aflora alguna lágrima sincera porque la echan de menos. Y me sigue ocurriendo ahora que hace ya más de 4 años de ello que nos dejó. Y es algo   espontáneo , en familiares y amigos y en personas  que apenas (o nada) me conocen, pero necesitan  expresar su amor y agradecimiento hacia ella. Y ¿cuál era el secreto de mi madre para ser tan apreciada por todo el mundo? Nunca la oías dar grandes charlas, ni alzarse como ...

Yo, y ¿mis circunstancias?

A veces, es bueno poner las cosas en su contexto, y compararse antes de quejarse . Un ejemplo, mi vida comparada con la de otra persona real, con la que tengo mucho paralelismo: - PERSONAJE X:  Nació en una familia de cinco hermanos y un único sueldo en casa. Por ello, siempre estaban achuchados de dinero y nunca disfrutó de los privilegios que otros tuvieron (buenos colegios, estudios en el extranjero, posibilidad de negocio con capital familiar...) Por un accidente, perdió la posibilidad de seguir estudiando la carrera que había comenzado Se metió en un negocio de multinivel que le desenfocó durante años de otras posibles oportunidades de negocio o emprendimiento Se casó, pero a los 5 años se separó teniendo que quedarse al cargo de sus dos hijas solo. Como además estaba en bancarrota financiera mantenía un pluriempleo, y su vida se limitaga a trabajar y cuidar de sus hijos Montó con un amigo un negocio que resultó ruinoso y en el que él prácticamente tenía que hacerlo t...

Actitud en el trabajo: o tienes o no, No depende de tu empleo

Todas las mañanas suelo salir de casa entre 7 y 7:30. En invierno es de noche aún. Unos días llueve, otros días hace viento. Y casi siempre la veo. No sé cómo se llama. Es una chica joven ( ya, para mí cualquiera con menos de 106 años lo es, pero ésta debe tener menos de 40 ). Es menuda, delgadita. No para, está concentradísima en su trabajo. Es barrendera. Barre la calle pero parecería que lo está haciendo con su casa y que la está preparando para una visita importante. Desprende una cantidad de energía tremenda. Se esfuerza en hacerlo bien. Y no, no creo que sea por miedo a que alguien esté supervisándola. Lo hace siempre. Es su forma de ser Y es que cuando alguien tiene buena actitud, ni siquiera un trabajo de funcionario puede con él. Realmente esta chica debe de hacer el doble de trabajo que la mayoría de sus compañeros, pese a ganar lo mismo. Y alguien puede pensar ¡qué tonta!  ¿Seguro? ¿Crees que por hacer el doble de trabajo se desgasta el doble, o se siente más cansada? ...