Ir al contenido principal

Las Redes Sociales: ese gran amplificador

Soy un absoluto convencido de que las personas somos, cada una, como somos, y la situación en que nos encontramos no nos cambia, sino nos evidencia. En esta ocasión me refiero a las múltiples críticas que reciben a veces las RRSS (llegando incluso al miedo) porque causan estrés, destruyen relaciones, generan acoso, ...

Bueno, lo que yo pienso es que las RRSS, y, por extensión, todo Internet, lo único que hacen es amplificar tu forma de ser. ¿Qué quiero decir? Que al ser una herramienta tan potente, con tanto alcance, con tanta inmediatez, tu forma de ser, tus defectos y virtudes, tus miedos y flaquezas, tus puntos fuertes y los débiles se evidencian mucho más.

Si eres una persona indiscreta, que sueles meterte en "embolados", ahora tienes más capacidad de hacerlo: puedes conocer más personas, dar más información de la cuenta, hablar de más, quedar con quien no debes... pero no por culpa de las RRSS, sino por la tuya. Si eres un paliza, un cretino, las RRSS harán que mucha más gente acabe calándote (y créeme, podrás engañar un tiempo, pero al final saldrá tu forma de ser real).

Pero hay personas con mucho que compartir, con un gran potencial, con una gran capacidad de ayuda y de tocar personas. Si eres una persona agradable, inteligente, sociable, las RRSS te supondrán una plataforma con la que llegar a muchas más personas y crear nuevas relaciones.  Para estas personas, las RRSS son el invento del siglo (de la humanidad, diría yo), porque todos sabemos que a veces es difícil ser "profeta en tu tierra", y la distancia que plantean las RRSS hacen que lo que dices se escuche objetivamente, sin predisposición negativa.

Por ello, las RRSS no te hacen mejor ni peor, pero hablan de ti más alto que jamás hasta ahora. Es un buen momento para hacer autoanálisis y aprovechar para limar lo que creas que son tus flaquezas. No intentes "crearte" una personalidad distinta a la tuya: eres como eres, y en las RRSS seguirás siendo como eres. Eso sí, amplificado, pero tú mismo. Si no, se te verá el plumero.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El secreto de mi madre en las relaciones personales

Mi madre, Teresa Fábregas , fue una persona de esas que hay pocas, poquísimas. Hace varios años que ha muerto y puedo decir con orgullo que jamás, absolutamente nunca, he sabido de alguien que haya vertido alguna crítica negativa hacia ella. Impresionante. Nunca he visto nada igual. Sin embargo, cuando estaba viva creo que no le demostré suficientemente lo especial que la consideraba. Bueno, eso es otra historia y será contada en otra ocasión... El caso es que cada vez que encuentro a alguna persona que la conoció, invariablemente acabamos hablando de ella y aflora alguna lágrima sincera porque la echan de menos. Y me sigue ocurriendo ahora que hace ya más de 4 años de ello que nos dejó. Y es algo   espontáneo , en familiares y amigos y en personas  que apenas (o nada) me conocen, pero necesitan  expresar su amor y agradecimiento hacia ella. Y ¿cuál era el secreto de mi madre para ser tan apreciada por todo el mundo? Nunca la oías dar grandes charlas, ni alzarse como ...

Yo, y ¿mis circunstancias?

A veces, es bueno poner las cosas en su contexto, y compararse antes de quejarse . Un ejemplo, mi vida comparada con la de otra persona real, con la que tengo mucho paralelismo: - PERSONAJE X:  Nació en una familia de cinco hermanos y un único sueldo en casa. Por ello, siempre estaban achuchados de dinero y nunca disfrutó de los privilegios que otros tuvieron (buenos colegios, estudios en el extranjero, posibilidad de negocio con capital familiar...) Por un accidente, perdió la posibilidad de seguir estudiando la carrera que había comenzado Se metió en un negocio de multinivel que le desenfocó durante años de otras posibles oportunidades de negocio o emprendimiento Se casó, pero a los 5 años se separó teniendo que quedarse al cargo de sus dos hijas solo. Como además estaba en bancarrota financiera mantenía un pluriempleo, y su vida se limitaga a trabajar y cuidar de sus hijos Montó con un amigo un negocio que resultó ruinoso y en el que él prácticamente tenía que hacerlo t...

Actitud en el trabajo: o tienes o no, No depende de tu empleo

Todas las mañanas suelo salir de casa entre 7 y 7:30. En invierno es de noche aún. Unos días llueve, otros días hace viento. Y casi siempre la veo. No sé cómo se llama. Es una chica joven ( ya, para mí cualquiera con menos de 106 años lo es, pero ésta debe tener menos de 40 ). Es menuda, delgadita. No para, está concentradísima en su trabajo. Es barrendera. Barre la calle pero parecería que lo está haciendo con su casa y que la está preparando para una visita importante. Desprende una cantidad de energía tremenda. Se esfuerza en hacerlo bien. Y no, no creo que sea por miedo a que alguien esté supervisándola. Lo hace siempre. Es su forma de ser Y es que cuando alguien tiene buena actitud, ni siquiera un trabajo de funcionario puede con él. Realmente esta chica debe de hacer el doble de trabajo que la mayoría de sus compañeros, pese a ganar lo mismo. Y alguien puede pensar ¡qué tonta!  ¿Seguro? ¿Crees que por hacer el doble de trabajo se desgasta el doble, o se siente más cansada? ...