Ir al contenido principal

Como manipular simplemente cambiando el titular

Continuamente vemos noticias tipo: "Mata a su hija por Facebook",  "Expulsada familia de inmigrantes rumanos", "Joven perteneciente a un grupo de XXXXX roba un banco". En todos estos casos las noticias pueden ser verídicas, pero dependiendo del titular les daremos un enfoque u otro y manipularemos la opinión pública.

Puedo ilustrarlo mejor con un ejemplo inventado, a ver si consigo hacerme entender.

Imaginemos un caso en que un joven mata a otros dos. La muerte se produce en un forcejeo cuando dos delincuentes quieren atracar a un joven que se defiende y acaban muertos los dos delincuentes. El suceso ocurre en la calle Pimpinela, del barrio de La Magdalena. Los muertos son de origen musulmán, y el joven fue monaguillo a los 12 años. Además, es primo de la mujer de un tío cuarto de la abuela segunda del presidente, ZP. ¿Cómo lo contamos?

1.- Miembro de la Iglesia Católica asesina a dos musulmanes. En este caso es obvio que el periodista quería dejar plantear un conflicto entre religiones, exacerbando los ánimos de los musulmanes
2.- Más muertes en el barrio de la Magdalena. Aquí lo que se quiere es polemizar sobre la seguridad de ese barrio. Quizás la última muerte fue en 1956, pero eso no importa: el titular es real
3.- Joven karateka se toma la justicia por su cuenta. Quizás un detractor de las artes marciales...
4.- Dos delincuentes se llevan su merecido por un joven héroe.  Positivista y sensacionalista
5.- Familiar del Presidente del Gobierno reduce el problema de la inmigración matando a patadas. Muy obvio

Por supuesto, hay infinidad de variantes. Quizás coincide que los tres estaban dados de alta en Facebook, por lo que se podría decir: Los usuarios de Facebook se eliminan en la vida real o cualquier otra basura similar.

Por eso mi consejo es que, antes de reaccionar ante un titular de una noticia, indagues, analices y contrastes el titular con el hecho en sí. Quizás el titular no era lo más objetivo y ecuánime posible (infinidad de veces no lo es...). en demasiadas ocasiones veo a gente alzar su voz ante cierta injusticia, azuzada por cualquier lidercillo de opinión sin escrúpulos, y lo malo es que, una vez hecho el daño, a veces no hay solución.

Comentarios

  1. Esto me hizo recordar un caso que ocurrió en el año 94 en Montevideo. La policía descubrió y apresó a no recuerdo bien, tres o cuatro personas pertenecientes a ETA, que se ocultaban en un famoso restaurante de la ciudad. Dichos etarras (comprobada su adhesión a dicha banda) se pusieron a hacer huelga de hambre para que no los extraditaran a España. Los tuvieron que ingresar en un hospital para poder alimentarlos por la fuerza después de muchos días sin comer y además para que recuperaran fuerzas y poder meterlos en el avión. La cuestión fue que muchas personas se pusieron de su parte y una de ellas desde una radio y con un programa bastante escuchado, incitó a la gente a manifestarse en favor de los etarras en la puerta del hospital...porque los estaban maltratando, porque no los podían extraditar así...eso dijo...hubo manifestaciones en la calle...la policía cargó...y entre la revuelta producida, una persona que no tendría que haber estado allí, murió...todo por hacerle caso a alguien que no decía totalmente la verdad....si es que a veces la verdad es complicada de comprobar a pesar de que se analice e indague y la gente se deja llevar por las noticias.

    ResponderEliminar
  2. Pues sí. Sólo espero que el acceso universal a la información nos haga cada vez más preparados para tomar decisiones.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Yo, y ¿mis circunstancias?

A veces, es bueno poner las cosas en su contexto, y compararse antes de quejarse . Un ejemplo, mi vida comparada con la de otra persona real, con la que tengo mucho paralelismo: - PERSONAJE X:  Nació en una familia de cinco hermanos y un único sueldo en casa. Por ello, siempre estaban achuchados de dinero y nunca disfrutó de los privilegios que otros tuvieron (buenos colegios, estudios en el extranjero, posibilidad de negocio con capital familiar...) Por un accidente, perdió la posibilidad de seguir estudiando la carrera que había comenzado Se metió en un negocio de multinivel que le desenfocó durante años de otras posibles oportunidades de negocio o emprendimiento Se casó, pero a los 5 años se separó teniendo que quedarse al cargo de sus dos hijas solo. Como además estaba en bancarrota financiera mantenía un pluriempleo, y su vida se limitaga a trabajar y cuidar de sus hijos Montó con un amigo un negocio que resultó ruinoso y en el que él prácticamente tenía que hacerlo todo

El secreto de mi madre en las relaciones personales

Mi madre, Teresa Fábregas , fue una persona de esas que hay pocas, poquísimas. Hace varios años que ha muerto y puedo decir con orgullo que jamás, absolutamente nunca, he sabido de alguien que haya vertido alguna crítica negativa hacia ella. Impresionante. Nunca he visto nada igual. Sin embargo, cuando estaba viva creo que no le demostré suficientemente lo especial que la consideraba. Bueno, eso es otra historia y será contada en otra ocasión... El caso es que cada vez que encuentro a alguna persona que la conoció, invariablemente acabamos hablando de ella y aflora alguna lágrima sincera porque la echan de menos. Y me sigue ocurriendo ahora que hace ya más de 4 años de ello que nos dejó. Y es algo   espontáneo , en familiares y amigos y en personas  que apenas (o nada) me conocen, pero necesitan  expresar su amor y agradecimiento hacia ella. Y ¿cuál era el secreto de mi madre para ser tan apreciada por todo el mundo? Nunca la oías dar grandes charlas, ni alzarse como líder de nada,

Huelgas, piquetes y otras demencias

Me reconozco abiertamente anti-huelga. Siempre me ha parecido mal que cuando uno tiene un problema haga víctima a los demás de él. Pero no a los causantes del problema, sino al resto de los ciudadanos. No pasa nada, claro, porque hoy por ti, mañana por mí: hoy te jorobo yo sin poder coger el Metro y mañana tú te pudres en urgencias porque hay huelga de Sanidad. Siempre recordaré cuando, allá por 1988, sí el siglo pasado, hubo una huelga general. En aquella época trabajaba en una entidad bancaria y vi cómo los sindicatos negociaban con las patronales tranquilamente, sospechosamente tranquilos. Al final, se convocó la huelga. Las empresas se ahorraron un día de sueldo de un montón de personas y todos tan contentos. Y recuerdo cómo vinieron a media mañana los piquetes a llamar a nuestra puerta, porque nosotros habíamos decidido no hacer la huelga. Nos obligaron a cerrar. Obviamente, yo estaba muchísimo más cabreado con los piquetes que con la empresa o el Gobierno, porque me violaro