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El atractivo de desnudarse en la vida y en la redes sociales

Este verano en la playa y la piscina y me he vuelto a hacer la reflexión que me hago todos los años. La cuestión es que quizás a los que aún proceden de una época en la que el "destape" tenía su tirón les provoca cierta excitación el ver a las chicas (o chicos, según cada cual) mostrando sus carnes al sol. Sin embargo, lo cierto es que salvo excepciones muy muy excepcionales, cuanto más mostramos menos atractivos somos.

O sea, creo que existe una curva de la atracción (ya, me lo acabo de inventar) que va subiendo cuanto más muestra una persona de su cuerpo hasta un cierto punto en que empieza a decrecer, y en el que enseñar más va destruyendo ese morbo proporcionalmente. Obviamente, una mujer metida en una escafandra de astronauta y un abrigo encima no ofrece ningún morbo porque igualmente podría ser un chimpancé, pero totalmente desnuda motiva menos que con ciertos aderezos que realcen su belleza (para mí, todas las mujeres la tienen, y no es cuestión de machismo ni nada así)

No soy un obsesionado con el físico, créeme, simplemente es una reflexión porque muchas personas piensan que cuanto más muestran de sí mismas más atracción provocan, sin darse cuenta de que mostrar todo conlleva dos resultados:
  1. Aparecen los defectos que con un poco de ropa estaban tan disimuladitos.
  2. Desaparece el morbo de lo oculto, de lo que se sugiere pero no se ve.
Pues la cuestión es que creo que algo así ocurre en las redes sociales. Los hay que van con la escafandra: no cuentan nada, no dicen nada, no muestran nada. Los hay que van totalmente en pelotas: te cuentan hasta las veces que van al baño. Y luego está la mayoría que oscila en esa curva del desnudo, a un nivel más o menos alto de atractivo.

Así pues, si quieres conservar tu atractivo en las redes sociales, no te desnudes del todo, no cuentes todo a todo el mundo, guarda algo para la imaginación.

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